SOCIEDAD PARTICIPAN SOLOS O EN FAMILIA

Con festivales y baile "en línea", la cultura country suma adeptos

Crecen las opciones para aprender los típicos pasos del género. Y en San Pedro, un encuentro convoca a miles de fans todos los años.

Foto:Gentileza Alabama line dance

Con sombreros, jeans y botas texanas, un grupo de personas practica una coreografía el jueves por la noche en un salón de Florida: la elección del look no es azarosa, sino que acompaña el ritmo y la esencia de la música country que suena. El baile ‘en línea’, o line dance, como es su nombre original, acompaña un estilo musical que en los últimos años viene creciendo en el país, a la par de las academias que se dedican a enseñarlo y a los eventos y festivales donde disfrutarlo. Una vez que termina la clase, el grupo está listo para bailar esta noche en un bar de San Isidro donde tocará la banda Max Country Music, pionera del género.

El country es música con un ritmo que transmite mucha alegría, y es una cosa muy familiar, les gusta a los chicos y a los grandes, por eso en los últimos años ha crecido tanto la movida”, dice Angeles Fernández Madero, directora de Line Dance Club, una de las dos primeras escuelas que surgieron hace casi una década (la otra es Honky Tonk Stomp), y que además de su sede central abrió sucursales en San Isidro, Quilmes, Palermo, Belgrano y Villa Urquiza.

Fernández Madero canta junto a su marido, Body Torres, en Max Country Music, banda vigente hace más de veinte años, por lo que el country se convirtió en su estilo de vida. Cada show de la banda, de hecho, suele estar acompañado del baile de las escuelas que hacen demostraciones de sus coreografías. La danza, tal como lo indica su nombre, se baila en línea de forma individual, y en conjunto con el grupo. Y ése es uno de sus principales atractivos.

La gente se fascina y se empieza a lookear con sombrero, botas, hebillas, y a lo mejor ni saben dónde queda Nashville, pero la alegría y esa posibilidad de sentirse parte de un todo los contagia”, agrega Ferández Madero. Hasta sus clases llegó hace unos años Silvia Peloti, recomendada por una amiga. “En ese entonces yo era profesora de aeróbica y jamás había escuchado de baile country, pero una vez que empecé no paré; sirve para moverse y tener mejor calidad de vida, y además podés conocer gente”, cuenta.

La cultura country y todo lo que gira a su alrededor tiene sus orígenes en Nashville, Estados Unidos, pero hoy tiene presencia en todas partes del mundo. En el país, el festival que todos los años se hace en San Pedro (ver aparte) es un clásico hace más de diez años: en 2015 asistieron más de 20 mil personas, y hubo bandas locales, de Brasil, Uruguay, Chile y Perú. “En 2001 habíamos hecho una web para nuclear a la gente que buscara noticias de las bandas; en 2003 lanzamos la convocatoria al festival y explotó, está claro que había mucha gente a la que le gustaba”, rememora Gustavo Laurino, periodista y creador del evento.

En lo que concuerdan todos es en que no hay límite de edad para aprender o disfrutar este tipo de baile: “Tengo alumnos desde los 14 hasta los 65 años; lo que hay que tener es ganas”, dice Guadalupe Niella Morillo, directora de Alabama Line Dance. La escuela, en Villa Ballester, celebrará mañana sus dos años de existencia con un festival en una quinta donde habrá música, comida típica y mucho baile descontracturado. “Siempre me gustaron la música y el baile, y traté de distinguirme por seguir a las bandas con toda mi gente: nuestro lema es ‘siempre en movimiento’, y además de country bailamos coreografías con rock y pop”, cuenta Niella Morillo.

Para los que no pueden irse hasta San Pedro, en la Ciudad están surgiendo más opciones. El año pasado, por ejemplo, el BA Country que se hizo en el Centro Metropolitano de Diseño (CMD) de Barracas convocó a casi 1.500 personas en un fin de semana. “Participaron 16 bandas, y hubo competencia entre las escuelas de baile con demostración de line dance. La idea fue integrar a los que no conocían el género, y a muchos les gustó y se anotaron para hacer clases”, cuenta Cristina Medina, organizadora del evento junto a María Villamil. Este año lo repetirán el 11 y el 12 de junio, y además planifican eventos en el Bauen. Sin dudas, un fenómeno musical en alza.

Tres días a pura música

El festival de San Pedro es un clásico del country local, y uno de los más grandes de Latinoamérica. Durante tres días, sesenta bandas de distintos países llegan hasta esta ciudad, donde se convocan familias y fanáticos, no sólo del country sino también de otros géneros musicales –como el rockabilly, swing y hasta gospel–. La mayoría van vestidos con sus camisas a cuadros, sombreros y botas texanas,  listos para bailar y disfrutar.

El primero se hizo con 21 bandas, en 2003, luego de un viaje a Nashville que hizo su mentor, el periodista Gustavo Laurino. Este año, la 13ª edición se realizará del 23 al 25 de septiembre.



Josefina Hagelstrom