SOCIEDAD

Con más dudas que certezas, encontraron a la joven desaparecida en Gesell

Si bien la policía encontró a Melany González, los hechos de la desaparición no son claros y hay un fuerte hermetismo.

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Foto:Dyn

Casi un mes después de su desaparición, fue encontrada Melany González, la joven geselina de 17 años que había sido vista por última vez la tarde del 3 de septiembre. En aquella oportunidad, la chica volvía de la playa junto a su familia y se desvió con el propósito de encontrarse con una amiga, algo que nunca se concretó. Su madre radicó la denuncia por averiguación de paradero al día siguiente y desde ese entonces Melany era buscada, aunque sin indicios concretos sobre su destino.

No era la primera vez que la joven desaparecía. De hecho, tan solo desde abril a la fecha se produjeron siete fugas de su hogar, entre ellas la última. La chica vivía desde hacía dos meses en una casa asignada por el Servicio Social de Villa Gesell, adonde había acudido por diversos problemas domésticos que no trascendieron. De todos modos, la relación con su familia parecía recomponerse, al punto que en la tarde del 3 de septiembre ella había ido a la playa con su madre y algunos hermanos, aprovechando el día soleado y caluroso.

Según le contó a Perfil.com la madre de Melany, Gladys Tebes, su hija solía escaparse para ir a la casa de su novio, Carlos Saganías, por lo que supuso que esta vez había sucedido algo similar. Sin embargo, el muchacho declaró inicialmente no tener conocimiento sobre el paradero de su pareja. Aunque días después empezaron a producirse una serie de hechos confusos.

El primero ocurrió el 17 de septiembre, cuando Carlos Saganías se comunicó con los investigadores para decirles que tenía dos cartas de Melany en su poder. “Las dejó en la tranquera de mi casa. Una es para mí y la otra para los hermanos, pero como yo estoy peleado con su familia, decidí llamar a la policía para que se las lleven”, le confesó el muchacho de 21 años al medio Gesellaldia.com.ar. Aunque no se supo el contenido de las mismas, Saganías reveló que “ella me dice que está bien, y que recién cuando tenga 18 años va a volver para arreglar las cosas”. Melany había cumplido 17 el 9 de septiembre, es decir, mientras se encontraba desaparecida.

A Gladys nunca le dejaron ver las mencionadas cartas. Por eso, estalló de furia y confrontó públicamente con Carlos Saganías. “Él metió a mi hija en la droga y hasta la hizo robar”, apuntó la madre, mientras que el joven respondió que “Melany tenía muchos problemas con la familia y por eso decidió irse. Era maltratada y un amigo de la familia intentó abusar de ella, aunque sus padres no le creyeron”. A medida que pasaban los días y no surgían novedades, muchos relacionaban el caso con el de Agostina Sorich, la joven que permanece desaparecida desde hace casi cinco años. Dos rasgos identificaban a una chica con la otra: ambas nacieron el mismo año y se criaron en el barrio obrero de Monte Rincón.

Según trascendió, la familia del propio Saganías se comunicó telefónicamente en la madrugada del martes con la Dirección Departamental de Investigación de Villa Gesell, dependiente de la Policía Bonaerense, para notificarles de la presencia de Melany. Una situación que podría comprometer al propio Carlos: pocos días antes había declarado bajo juramento que desconocía el paradero de la chica, por lo que podría quedar expuesto al falso testimonio.

Otra versión, en cambio, indica que la joven fue encontrada al cabo de dos allanamientos que la policía realizó en el marco de una serie de observaciones previas. Esta hipótesis alienta la idea de que Melany anduvo morando todo este mes entre los médanos y la playa, como si se trata de una náufraga errante.

Las imprecisiones surgen porque no hubo hasta el momento una confirmación oficial sobre la totalidad de los hechos, lo cual invariablemente siembra dudas y alimenta sospechas: ¿Dónde estaba la chica? ¿Se escapó por decisión propia o estuvo cautiva en contra de su voluntad?

“La vi bien, aunque mucho más flaca”, asegura su madre, quien no pudo hablar con Melany porque, según le dijeron los investigadores, la chica aún no quiere hablar con ella. “Tampoco supieron decirme donde estaba ni con quien. La situación me preocupa porque pienso cualquier cosa y, además, tengo otras dos hijas a las que no quiero que les pase esto. Estoy aterrada”.

La familia de Melany y vecinos de Monte Rincón habían organizado una marcha para el miércoles desde la Plaza Primera Junta hasta la Dirección de Seguridad.

“Me dijeron que el muchacho estuvo en la Fiscalía el viernes pasado y llevó un dije y un anillo de mi hija. Y antes, pasó lo de las cartas. ¿Por qué tiene todas esas cosas de ella?”, se pregunto Gladys Tebes. Interrogantes que la Fiscalía de Villa Gesell deberá resolver cuando le tome declaración a ambos jóvenes para darle un poco de claridad al caso. Mientras tanto, y a pesar de la aparición, familiares y vecinos de Melany ratificaron la marcha que organizaron para el miércoles. 

(*) Especial para Perfil.com, desde Villa Gesell



Juan Ignacio Provéndola (*)