SOCIEDAD EL AMOR EN CLAVE POLITICA

Con mensajes explícitos, la ‘grieta’ ya atraviesa las apps de citas

“Si sos K, no me hables” o “Macristas abstenerse”: cada vez más, usuarios de Tinder o Happn los usan de filtro para evitar salir con gente con la que no coinciden.

“Si sos K, no me hables” o “Macristas abstenerse”: cada vez más, usuarios de Tinder o Happn los usan de filtro para evitar salir con gente con la que no coinciden.
“Si sos K, no me hables” o “Macristas abstenerse”: cada vez más, usuarios de Tinder o Happn los usan de filtro para evitar salir con gente con la que no coinciden. Foto:cedoc

“No es la mejor foto de perfil, pero es mejor hacer filtro porque no nos vamos a poner nunca de acuerdo. Si sos K, no me hables”, escribe una usuaria en su perfil de una app de citas, donde tiene como foto de perfil una K tachada. “Me interesa alguien que esté del mismo lado de la grieta que yo”, escribe otra, junto con una K y un corazón, y una foto de perfil también alusiva al tema. “Macristas abstenerse, no hablo con cipayos”, se lee también, confirmando que la “grieta” llegó también a las aplicaciones de citas.

“Es gracioso leer algunas biografías: cada vez más se ve gente que no quiere salir con votantes de Macri o que sea K, aunque hay muchos más antimacristas que lo expresan que antikirchneristas, eso seguro”, cuenta Mariano, que usa Tinder desde hace poco tiempo, y se sorprendió un poco con las diferencias políticas explícitas en los perfiles. “Hay otras más pequeñas, también, están los que ponen que no salen con fumadores, o que si tenés tatuajes le pongas una cruz”, agrega.

Así, en tiempos donde lo virtual se convierte cada vez más en lo “ordinario”, algunos usuarios comentan cómo notan –y aún más, durante las elecciones– cómo muchos eligen poner “filtros” políticos a la hora de buscar pareja en las aplicaciones de citas más conocidas, como Tinder y Happn.

Algunos lo expresan con fotos de perfil, otros con leyendas en las biografías. Incluso existe un Tinder K, creado este año –aunque previo, ya había un grupo de Facebook con el mismo nombre–, donde los usuarios buscan parejas o amigos con su misma ideología política. “Un espacio de encuentro de Compañeros del Proyecto Nacional y Popular, para encontrar pareja, amigos, participar en eventos solidarios”; “Grupo Oficial Tinder K apoyado por la Jefa, nuestros referentes políticos y además con más miembros. Hecho para solos y solas, peronistas y/o kirchneristas que tengan ganas de encontrar amigos, amigas, pareja, novio, novia”, dicen.

La pregunta es si estos filtros de antemano no se están anteponiendo a que una relación termine, incluso antes de que comience en el mundo virtual. “Vivimos en un país atravesado por la grieta en todo. En lo personal yo no me fijaría si una relación puede o no crecer a partir de diferencias políticas, pero entiendo que son tan definitorias como cualquier otra diferencia. Y que si el vínculo es verdadero, los puntos de vista opuestos pueden ser complementarios”, dice Guadalupe, que usa las apps desde hace tres años. “Si la política es el tema principal del primer encuentro, prefiero mantenerme al margen”, se sincera Tomás. “En lo posible, busco gente con mi misma ideología política, y en el cuadro de fútbol también”, aporta Sabrina.

Subjetivo. “Estamos en una época donde las categorías de la subjetividad humana no son absolutamente cerradas, y donde nada está fijado. Eso se extiende a todos los ámbitos de la vida, por eso la política, incluso con sus grietas, logra reunir identidades y produce un ‘nosotros’. Eso no descarta que, al mismo tiempo, produce segregaciones, por eso las leyendas como ‘no quiero estar con vos, te excluyo si sos lo otro’”, aporta Esther Any Krieger, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina.

Desde apps como Happn, explican que los perfiles se conectan con otras redes como Facebook, desde donde se sincronizan fotos e información de perfil. Y que cada usuario puede agregar descripciones, intereses, hobbies y filiación política. “Justamente, el objetivo es conocer gente con afinidades similares a las de uno para compartir momentos, tal como en la vida real”, explica Carmen Castillo, vocera para América Latina.



Josefina Hagelstrom / Fernando Maldonado