SOCIEDAD LAS VENTAJAS DE VIVIR CONECTADOS


Crecen las comunidades de críticos y asesores virtuales

Argentina es uno de los países con más usuarios de aplicaciones para recomendarse y puntuar distintos tipos de servicios y experiencias.


Foto:Dibujo: Pablo Temes

Cuando Matías Recchia se mudó, se dio cuenta de lo difícil que era conseguir los servicios necesarios para la casa: pintura, albañilería, plomería, sin terminar con problemas para encontrar gente de confianza o evitar demoras imprevistas. De esa frustración, surgió hace dos años la idea de crear Iguanafix, un servicio online para arreglos del hogar, donde los usuarios pueden conectarse con profesionales de distintos rubros (gasistas, mecánicos, electricistas), pedirles presupuesto y pagarles con tarjeta de crédito. Además, luego el usuario pone un puntaje al trabajo realizado, que sirve de referencia para otros usuarios.
“Antes tenías que llamar a un amigo y pedirle recomendación, pero ahora las reseñas de los usuarios hacen que puedas confiar tanto en esa información como en la que te pasó un amigo”, opina Recchia, cofundador de Iguanafix, que ya tiene 5 mil profesionales registrados (3 mil en el país) y 25 mil pedidos de trabajos por mes. Además, se extendió a otros países como México y Brasil.
Como ésta, cada vez surgen más plataformas o apps que vienen a cambiar la forma en que transaccionamos, y donde la recomendación de los otros es lo que más importa. Así crecen las comunidades de críticos virtuales, donde los usuarios opinan de restaurantes, series, destinos turísticos, y hasta profesionales para cuidar chicos. Se trata de aprovechar la tecnología y la posibilidad de conectar con otras experiencias, sin intermediarios.
Con la misma filosofía, Hernán Bloch creó Mundonanny, un emprendimiento local que busca llevar recomendaciones de niñeras a la era digital y permitir que desde una computadora puedas acceder a una base con toda la información necesaria: precios, experiencia, disponibilidad y, lo más importante, las recomendaciones de otras familias.
“Si bien el crítico sigue siendo relevante, hoy se reemplazó por el influencer: alguien que tiene su blog, Twitter o Instagram, y juega a su vez de crítico. Con internet y las redes sociales tenemos más poder para difundir nuestras opiniones, y a la vez hay otros a los que les interesa nuestra opinión”, dice Esteban Brenman, uno de los creadores de Tril, la primera red social donde los usuarios comparten con sus amigos recomendaciones de películas, libros, series, música, bares y restaurantes. “Con la oferta ilimitada que existe, no nos alcanza el tiempo para consumir toda la cultura y el entretenimiento que hay, entonces si en el mundo real vos pedís recomendaciones a la gente en la que confiás, acá nos propusimos imitar eso en una red electrónica”, agrega Brenman. A poco de su lanzamiento, con oficinas también en Nueva York, ya tienen 10 mil usuarios.

En el mundo. Con más de 100 millones de usuarios en 200 ciudades del mundo, Yelp se convirtió en los últimos diez años en la guía local de las recomendaciones “boca a boca”, donde los usuarios se conectan con locales de todo tipo. Desde su llegada al país, en 2014, Buenos Aires se convirtió en su mercado de más crecimiento, y la ciudad donde más se utiliza, después de Londres. “El usuario local se suma mucho a las nuevas tendencias, y el boom gastronómico que hubo en los últimos años en Buenos Aires hizo que surgieran cada vez más lugares nuevos, con lo cual hay muchas más opciones para compartir”, dice Santiago Mateo, gerente de Operaciones de Yelp BA.
Con 70 millones de usuarios en el mundo, Airbnb se consolidó como la empresa referente de alquileres. Permite conectarse con los dueños de los departamentos de distintas ciudades, que publican fotos e información de la casa donde viven, junto a las experiencias de los usuarios que ya se hayan hospedado allí. En Argentina, desde 2014, hay 15 mil usuarios locales que ofrecen sus casas.

 

El polémico desembarco de la app Uber en el país

Con bastante polémica, Uber –la app que se propuso revolucionar el sistema de transportes, conectando usuarios con choferes particulares– llegó al país y logró convocar en un solo día a 10 mil interesados que buscan capacitarse y convertirse en prestadores del servicio.
Para utilizarla, hay que generarse un usuario, cargar los datos de la tarjeta de crédito, ya que no opera en efectivo, y puntuar a la otra persona (al pasajero o al chofer), para establecer mediante un ranking quiénes son los que brindan las mejores experiencias.
Con presencia en 68 países y 400 ciudades, Uber –empresa que surgió en San Francisco– ya está valuada en 50 mil millones de dólares. Pese a su impresionante crecimiento, hubo países donde fue prohibida, ya que los taxistas en casi todas partes del mundo se oponen a su existencia, por considerarla “competencia desleal”.
Entre los beneficios que tiene, se cuenta que las tarifas de los viajes suelen ser más baratas, los autos son nuevos ( no se aceptan modelos anteriores a 2009) y existe la posibilidad de pagar con tarjeta de crédito. Sumado al auge de apps como Easy Taxi, donde los usuarios también se conectan directamente con los taxistas, Uber establece el sistema de puntaje como algo clave: según el ranking de recomendaciones de otros usuarios es que el chofer tendrá más viajes, y el pasajero la posibilidad de que lo acepten más.
Pese a su desembarco, la legislación porteña por ahora le impide a la empresa operar en la Ciudad, aunque eso no frenó a la compañía, que ya comenzó con las capacitaciones. Por eso, los taxistas están alertas.



Josefina Hagelstrom