SOCIEDAD PERTENECEN AL CLUB LOS CEDROS

Cuatro rugbiers detenidos por golpear a un policía en Brasil

Habían ido a jugar unos amistosos a Río. La pelea comenzó en un bar el viernes por la noche. Mañana se define su situación.

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Foto:Desde abajo rugby

Cuatro argentinos jugadores de rugby del club bonaerense Los Cedros fueron arrestados ayer en Brasil, después de agredir a un comisario de policía durante una pelea con otro grupo de brasileños en un boliche de Río de Janeiro, el viernes a  la madrugada.
“El abogado de los jugadores va a solicitar el lunes la eximición de prisión para los detenidos, y el juez tendrá que decidir casi inmediatamente. Hay que esperar hasta ese día para más novedades. Mientras tanto, las familias están al tanto y algunos de los compañeros del equipo de rugby decidieron quedarse acá; otros ya se volvieron”, dijo a PERFIL ayer Carlos Sánchez Vargas, del consulado argentino en
Río de Janeiro.
Patricio Velázquez –el capitán del equipo–, Tomás Fernández, Hernán Gabriel González y Adrián Gustavo de Donato fueron trasladados preventivamente al Complejo Penitenciario de Gericinó, en Bangú, en la zona oeste de la ciudad. Mientras que otros tres de sus compañeros, Ignacio Iturraspe, Matías Agustín Tapia Gómez y Fermín Ibarra también fueron demorados y luego puestos en libertad, aunque tienen prohibido abandonar el país hasta que así lo determine la Justicia local.
Los jóvenes forman parte del plantel superior de rugby del club y habían viajado a Río de Janeiro para participar de una serie de partidos amistosos.
El jueves a la noche, habían salido a tomar algo al bar Palaphita Kitch, ubicado en el barrio de Gavea, al sur de la ciudad. Entonces comenzó una pelea con un grupo de brasileños. Según trascendió, el motivo de la disputa habría sido el clásico enfrentamiento futbolero entre
argentinos y brasileños.
En el episodio quedó involucrado un policía que estaba vestido de civil y se encontraba tomando unos tragos en el lugar junto a un compañero. El comisario terminó con una fractura de mandíbula y además perdió un diente, por lo que denunció a los rugbiers por lesiones corporales graves y desacato a la autoridad. Los jugadores fueron llevados a la Comisaría 14ª del barrio de Leblon, donde se les registraron cargos.
El juez Marcello Baptista, que intervino en la causa, justificó el arresto indicando que “se trata de deportistas con un porte físico superior al de un hombre medio común y practican un deporte en el que adquieren pleno conocimiento de la fuerza que pueden emplear contra otros”.
Mientras tanto, el entrenador del equipo Los Cedros, Pablo Di Nisio, afirmó en declaraciones televisivas que los jóvenes “están incomunicados en una cárcel muy peligrosa”, y detalló que el conflicto se produjo a la noche entre tres argentinos y tres brasileños, aunque afirmó desconocer
las causas.

El equipo. El club Los Cedros fue fundado en San Miguel por la comunidad libanesa en 1969 y comenzó como un club de fútbol. Años después, se sumaron los equipos oficiales de hockey y rugby. El plantel superior de rugby –donde entrena el equipo de los argentinos arrestados en Brasil– compite en el grupo III de la Unión de Rugby de Buenos Aires, que nuclea a los equipos amateur de la Ciudad y Provincia.

El caso de Ariel Malvino
Diez años pasaron del crimen de Ariel Malvino, el estudiante de Derecho que fue asesinado durante unas vacaciones en las playas de Ferrugem, al sur de Brasil, en una pelea en un bar. El hecho ocurrió en enero de 2006. Malvino paseaba por la calle principal  y en un bar encontró un grupo de siete correntinos que se enfrentaba con otros cordobeses. El joven habría intentado interceder, pero Eduardo Braun Billinghurst, Carlos Andrés Gallino y Horacio Pozo –los tres acusados–  habrían empezado a golpearlo. Malvino se dio la cabeza contra el suelo y murió cuando uno de ellos lo habría golpeado con una piedra de unos 17 kilos.
La causa aún no está resuelta. Este año, sus amigos subieron una carta a Facebook. “Hace diez años que mataron a Fro en Brasil y todavía seguimos esperando que empiece el juicio. Esperar es insoportable”.



Rosalia Draletti