SOCIEDAD PARTICIPANTES DEL CONCURSO ‘UNA IDEA PARA CAMBIAR LA HISTORIA’

Desarrollan originales soluciones para problemas cotidianos de las ciudades

Un superárbol que purifica el aire, un combustible elaborado a base de plástico reciclado y una máquina de hielo que “fabrica” agua fueron algunas de las 5 mil ideas presentadas.

Foto:Gentileza History

Un superárbol para generar aire puro; combustible elaborado a partir de plástico hallado en la basura; una máquina de hielo convertida en un sistema para obtener agua a través de la humedad contenida en el ambiente son algunos de los cinco mil emprendimientos presentados en “Una idea para cambiar la historia”, un concurso organizado por el canal History que premió el ingenio de personas de Latinoamérica que, mediante un proyecto sustentable, lograron concretar un cambio significativo en la calidad de vida de la población.

En abril de este año, tras el incendió que afectó a Valparaíso, Chile, hubo escasez de agua en la región. En medio del drama, el ex marino Alvaro Ruíz tomó una máquina de hielo que había recuperado de la basura y la convirtió en un captador de humedad. “Mi señora quiso tomar un té, así que busqué la solución”, dijo el chileno sobre la génesis del proyecto. Más tarde, tomó conciencia de que su máquina podía ser la respuesta a un problema mucho mayor.

Hace un año y medio, su compatriota, el ingeniero en electrónica Hans Araya, percibió que la calidad del agua  era un problema debido a las limitaciones de energía. Por eso desarrolló un sistema potabilizador de agua “barato, práctico y accesible” que se alimenta con baterías o paneles solares.

El mexicano Gerardo Nungaray observó que las personas que revolvían la basura en busca de materiales reciclables para vender dejaban a un lado el plástico. Así creó un catalizador que convierte estos desechos en combustible.

En Lima, Perú la contaminación vuelve difícil la sencilla tarea de respirar. “La contaminación ambiental del aire atenta contra la salud de todos los ciudadanos del planeta”, explica Jorge Gutiérrez, quien dio un paso para evitarlo: creó un superárbol que ya purifica el aire de la capital peruana.
Wiesner Osorio, de Colombia, también preocupado por la demanda de energía eléctrica, elaboró una máquina que, a través de energía solar, separa el hidrógeno y el oxígeno, y obtiene un gas inestable que genera combustión que se puede aprovechar. El colombiano utiliza esta nueva energía en su propio auto.

Estos cinco innovadores llegaron a la final y, tres de ellos ganaron la competencia. En la ceremonia de premiación, llevada a cabo en la ciudad de Mexico, el 10 de diciembre pasado, se entregó el primer premio de 60 mil dólares al colombiano; Araya obtuvo el segundo lugar y 40 mil dólares y, por último, Nungaray se llevó los 20 mil dólares restantes.

En el camino, pero muy cerca de los finalistas, quedaron dos argentinos: Juan Ramón Fretes y Humberto Pérez. Fretes propuso un proyecto de un calzado deportivo supereconómico, destinado a chicos con discapacidad. Pérez, un apasionado del reciclaje, transformó desechos plásticos contaminantes en materiales para la construcción de viviendas, que tienen una resistencia mayor al hormigón y además, como es atérmico, colabora con el ahorro de energía.

 

“Son ejemplos para seguir”

“La intención de mejorar la calidad de vida de las poblaciones más carenciadas de Latinoamérica es lo que más me movilizó de este concurso. Fue muy difícil elegir a los ganadores, porque había grandes ideas”, explica a PERFIL desde el DF la periodista María Laura Santillán, quien fue jurado, conductora de la gala de History y la encargada de entregar el primer premio a Osorio.

“Creo que hay una gran cantidad de gente que hace cosas por el otro y para mí es muy placentero poder darle visibilidad, para que se contagie y se replique, lo disfruto”, añadió.



Cecilia Di Lodovico