SOCIEDAD SU APERTURA ESTABA FRENADA

Desmantelaron el local donde iba a funcionar el ‘mercadito’ de Colegiales

Primero fue un rumor. Pero la llegada de un camión de mudanzas tomó por sorpresa a los propios vecinos de Colegiales: pocos días antes de producirse el cambio de mando en el gobierno nacional, la sucursal del Mercado Central que estaba armando para funcionar en Cramer y Maure –y cuya apertura estaba frenada por la Justicia porteña– fue desmantelada por completo.
El viernes 4, un camión empezó a cargar parte del mobiliario: las siete líneas de cajas; las góndolas de lácteos, fiambres, panificados y carnes, además de las heladeras. También se llevaron los clásicos carritos de compras y hasta las plantas que se habían colocado como decoración en el lugar.
Dado que el viernes no pudieron terminar con esas tareas, el traslado de los muebles se completó durante la mañana del miércoles 9. Unos días antes de concretarse la mudanza, fue retirada del lugar una procesadora de residuos que se había instalado en el predio.

El sitio formaba parte de la cadena Red Comprar, impulsada en un primer momento por el empresario de la carne Alberto Samid, y que más tarde pasó a formar parte de la red de mercados con precios cuidados dependientes de la Secretaría de Comercio de la ex administración kirchnerista. Ahora, el lugar se encontraba a la espera de diferentes autorizaciones de la Justicia de la Ciudad para que lo habilitaran a abrir su puertas.
Desde un primer momento su instalación fue rechazada por los vecinos de ese barrio porteño, que presentaron un recurso de amparo para evitar el desembarco del mercado en el predio de casi 3.000 m2, pegado a las vías del ferrocarril Mitre. Su idea era recuperar ese solar como un espacio verde.
“A todos nos tomó por sorpresa, ya que la Justicia penal se encontraba en plena etapa de investigación y el Juzgado Contencioso Administrativo porteño aún no se había expedido. No sabemos qué va a pasar con el predio, pero esta mudanza es un indicio de que no va a funcionar”, dijo Mónica Albirzú, vecina del lugar e impulsora de las presentaciones judiciales que frenaron la instalación del “mercadito”.
El destino del mobiliario del lugar es también un misterio, pero la empresa de transportes (Figueroa) es socia de Patagonia Sunrise, propietaria de varias naves del Mercado Central, según versiones de vecinos. “Sólo quedaron las rejas, los portones de acceso y la seguridad privada”, concluyeron.



Claudio Corsalini