SOCIEDAD

Dos personas están graves

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Como consecuencia de la explosión se registaron 66 heridos, dos de ellos de gravedad, que permanecen en el Hospital Municipal de Urgencias.
Uno de ellos, identificado como Pablo Amaya, es un chico de 15 años que lucha por su vida. Su familia explicó que está en coma debido a un “traumatismo encefálico severo”. El joven recibió un fuerte golpe en la cabeza por parte de un objeto que voló por la explosión. Su hermano lo encontró tirado en el piso de su casa. Los Amaya viven a pocos metros del lugar del hecho y denuncian que algunos funcionarios “afirmaron en los medios que no había heridos de gravedad”.
Por otro lado, una mujer de setenta años sufrió un paro cardíaco en medio de la conmoción. Según el último parte médico permanece bajo supervisión constante por la gravedad de su cuadro. Dos bomberos, que en principio debieron ser internados en cuidados especiales, ya se recuperan del golpe que sufrieron al ser alcanzados por la onda expansiva.
La mayor parte del resto de los heridos presentan cortes ocasionados por vidrios, ataques de shock, y heridas de menor consideración. Según relató el ministro de Salud provincial, Francisco Fortuna, entre los heridos “se atendieron algunas personas con cuadros de hipertensión, producto de los nervios”.
En la tarde de ayer se inició un relevamiento por los barrios, con el que se intentará registrar los daños que sufren los vecinos que pudieron volver a sus hogares luego de la tragedia.

G.N.