SOCIEDAD A UN MES DE SU MUERTE

El autor de las amenazas al cura Viroche no sería narco

Ya fue identificado por la Justicia y no tendría relación con la venta de drogas. Los investigadores del caso esperan los resultados de la reautopsia.

PERICIAS. Juan Viroche fue hallado sin vida el 5 de octubre en la iglesia Nuestra Señora del Valle de La Florida. Todavía no está claro si se suicidó o lo mataron. El fiscal del caso aguarda estudios genéticos claves.
PERICIAS. Juan Viroche fue hallado sin vida el 5 de octubre en la iglesia Nuestra Señora del Valle de La Florida. Todavía no está claro si se suicidó o lo mataron. El fiscal del caso aguarda estudios genéticos claves. Foto:Telam

Juan Heraldo Viroche tuvo una destacada función al frente de la iglesia Nuestra Señora del Valle de La Florida, una localidad tucumana de unos cinco mil habitantes. El sacerdote, que apareció ahorcado el 5 de octubre pasado, dedicó su vida a mantener alejados a los más jóvenes de cualquier actividad vinculada al crimen organizado, ya sea el narcotráfico o la trata de personas. “Luchaba contra las mafias”, lo reconocen sus pares de la Comisión Nacional de la Pastoral de Adicciones y Drogadependencia.

Sin embargo, las amenazas que recibió en su celular no estarían vinculadas a las denuncias que hizo en misas y en redes sociales –no las presentó en la Justicia– sobre el narcomenudeo en La Florida y Delfín Gallo. Fuentes del caso indicaron a PERFIL que el autor de las intimidaciones ya fue identificado y que no tendría ninguna relación con la venta de drogas. Tampoco, tendría relación con la muerte, al menos, de forma directa.

Por otro lado, los peritos encontraron que se borraron algunos mensajes específicos del celular de Viroche hallado en la fisura de un pozo ciego ubicado en el patio de la capilla. El dato no determina la intervención de un tercero. Pudo haberlo hecho él mismo.

En tanto, la investigación forense continúa su rumbo. Las pericias a Gendarmería solicitadas por Diego López Avila, el fiscal que logró elevar a juicio la causa por el homicidio de Paulina Lebbos, buscan reforzar las realizadas por la policía tucumana y dar la mayor precisión científica posible de lo que ocurrió. Entre ellas, una nueva autopsia que tendrá mayor documentación fílmica y fotográfica que la primera, realizada por el Cuerpo Médico Forense de Tucumán.

“El análisis toxicológico es fundamental para conocer si fue anestesiado, un dato que hablaría de un homicidio, o si se encuentra alcohol, por ejemplo”, dijo a este diario el prestigioso criminólogo Raúl Osvaldo Torre, convocado por López Avila en el expediente.

El forense, al igual que el fiscal, prefiere no inclinarse por ninguna hipótesis –ya sea el suicidio, el suicidio inducido o el homicidio– hasta que no se completen las medidas de prueba. “Sería prematuro”, aseguró y halagó el trabajo de López Avila: “Es muy profesional y tiene mucha experiencia. Agota todas las instancias de prueba”, destacó.  

En ese sentido, se esperan los resultados de ADN de dos “gotitas” de sangre halladas en el vidrio de la urna que contenía la réplica de Jesús que fue hallada destrozada en la capilla. Creen que puede corresponder a Viroche, que se habría lastimado al golpearla. Incluso, las únicas heridas que tenía su cuerpo están en sus nudillos. Se trata de una herida superficial, a nivel de la piel.

Al mismo tiempo, es peritada la soga que lo asfixió. Buscan rastros de tejido epiteliales, es decir, de piel. Aunque la pericia no será determinante. La muestra puede estar contaminada. La cuerda pudo haber sido manipulada por varias personas antes de ser utilizada para el nudo que sujetó el cuello del sacerdote.

Otra pericia en marcha y cuyos resultados se esperan con especial atención es la autopsia psicológica. Estiman que los resultados de la totalidad de los exámenes forenses, encargados a especialistas de Tucumán, pero también de Salta y Buenos Aires, puedan estar en las próximas semanas.

López Avila no quiso dar declaraciones a PERFIL pero esta semana dijo en una entrevista con el diario La Gaceta que “muchas veces hay personas que no quieren que se sepa la verdad. Y, pese a que les moleste a muchos, estamos trabajando para llegar a la verdad”.

La muerte del cura disparó una serie de controversias en el ámbito político y religioso, inclusive, en la Justicia. El fiscal federal Gustavo Gómez afirmó desde el inicio del caso que se trató de un homicido. Hace dos semanas presentó un escrito en la causa detallando punto por punto las bases de su hipótesis.