SOCIEDAD MERCADERES DE LA DROGA

El cartel de Sinaloa envía a la Argentina a narcoingenieros

Según un arrepentido, captan a estudiantes para sus operaciones internacionales.

Foto:Cedoc Perfil

El cartel de Sinaloa, uno de los más poderosos y sanguinarios de México, sigue dando muestras de su penetración en la Argentina. Al secuestro de un cargamento con cocaína líquida que partió del puerto de Buenos Aires y la detención de un narco mexicano en el barrio porteño de Belgrano, se le sumó ahora el dato de un arrepentido que cuenta cómo la organización capta a estudiantes avanzados de ingeniería química e industrial para enviarlos a la Argentina, Venezuela y Ecuador con el objetivo de acondicionar la droga para distribuirla después en distintos puntos del planeta.

El dato fue difundido por el diario 24 Horas, de México, y replicado por otros medios como Universal y Jornada. Según pudo saber PERFIL, el testigo declaró ante la Procuraduría General de la República (PGR) y aportó detalles de los operativos con nombres y precisiones de la logística de una banda que domina el mercado global del narcotráfico.

“La información tomó relevancia a partir del secuestro de dos mil litros de cocaína líquida que fueron hallados en el interior de unos transformadores que llegaron a México procedentes de la Argentina”, aseguró a este diario Arturo Angel, periodista de 24 Horas.

En un primer momento, y ante el tenor de otras revelaciones aportadas por el testigo, los investigadores pasaron el dato por alto. Según explicó el arrepentido, el cartel no sólo “compra cargamentos de cocaína”, sino que además financia la operación para que el envío llegue a destino.

Para asegurarse el éxito del trabajo en territorios lejanos y desconocidos, seducen a estudiantes de Ingeniería Química o Industrial mexicanos para introducirlos en el negocio del tráfico de drogas. Con esto, lo que se evita es la intromisión de especialistas ajenos a la organización.

En los estados dominados por el cartel, como Sinaloa, Sonora y Durango, hay tres universidades estatales que son las que más seducen a los soldados de Guzmán, especialistas a la hora de camuflar los cargamentos (ver aparte).

Los policías que interceptaron el container con los transformadores –en un operativo realizado en el puerto de Yucatán, a mediados de abril pasado– no sólo se sorprendieron por la habilidad demostrada a la hora de camuflar la droga –reemplazaron el aceite dieléctrico (aislante) que llevan los transformadores eléctricos trifásicos por un líquido que diluía la cocaína–, sino porque el envío había sido supervisado por un hombre que tenía contactos directos con el cartel: César Cornejo Miranda, alias Chacito, un mexicano de 52 años con conocimientos en ingeniería industrial y mecánica que estaba viviendo en la Argentina desde 2012.

Chacito llegó con órdenes directas de México. Se sospecha que, además, tenía nexos con policías y hasta con personal aduanero. Lo que falló no fue su trabajo, sino un error en los papeles que acompañaban el envío del container ZCSU-402195 que partió en el barco MSC Michaela, de bandera panameña.

El mexicano es uno de los seis procesados que tiene la causa que está a cargo de la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, entre los que sobresalen dos empresarios. Otro hombre de negocios tiene pedido de captura internacional, mientras que desde la PGR de México y la Secretaría de Marina buscan dar con los nexos de la banda a nivel local.

Viejos conocidos. El desembarco de los hombres del Chapo Guzmán –preso desde febrero pasado– en el país no es una verdad revelada por el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, quien hace una semana anunció que la droga oculta en los transformadores pertenecía al cartel de Sinaloa.

Hace tres años, Edgardo Buscaglia, reconocido analista internacional y asesor de la ONU en materia de crimen organizado, reveló a PERFIL que los narcos mexicanos habían instalado sus bases patrimoniales y productivas en el norte argentino, principalmente en las provincias de Chaco, Formosa y Misiones. Según el investigador, el cartel eligió Argentina para “diversificar sus posiciones” y “minimizar riesgos”.



Leonardo Nieva