SOCIEDAD ENTREVISTA

“El diálogo con los docentes va a estar abierto todo el año”

Tras el acuerdo salarial, la gobernadora bonaerense se enfoca en el plan de mejoras para las escuelas y la evaluación educativa.

Foto:Marcelo Aballay

Mañana empiezan las clases en la provincia de Buenos Aires. Así lo confirmó ayer María Eugenia Vidal, luego del acuerdo que su gobierno alcanzó con los gremios docentes. Este supone un 34,6% de aumento en tres tramos –la Provincia se hace cargo de un 25%, y Nación del resto–, que lleva el salario inicial de un maestro bonaerense a $ 7.904 en febrero, $ 8.846 en marzo y $ 9.801 en julio.

“Se puede” es la frase con la que Vidal resume ante PERFIL el acuerdo logrado, que supone un logro para su gestión tras años de conflictos en el inicio de clases de la provincia que concentra el 40% de los alumnos de todo el país.

—Teniendo en cuenta que usted habló de una provincia quebrada, ¿cómo lograron  alcanzar este incremento final del 34,6%?

Hicimos un esfuerzo mayor llevando el 24,1% ofrecido inicialmente al 25%; y la Nación también lo hizo, aumentando el Fondo Nacional de Incentivo Docente, que permitió que los docentes de las provincias más chicas equipararan su salario, y en casos como el de Buenos Aires, poder acercarnos más al reclamo de los gremios. Y también hubo un proceso de trabajo en equipo, de los gobiernos nacional y provincial, y de los gremios docentes, que estuvieron dispuestos a poner a los chicos en primer lugar. Entendiendo que su reclamo es justo y que todos queremos que los docentes ganen mejor.

—Los gremios hablan de condiciones como mantener la negociación abierta y monitorear la inflación. ¿La provincia podría afrontar futuros aumentos?

La provincia va a trabajar junto con el Presidente para bajar la inflación: ésa es una prioridad. Y el diálogo con los gremios docentes y no docentes va a estar abierto todo el año desde un lugar de mejora de la Provincia. Ahora viene una segunda etapa de discusión que tiene que ver con la agenda de calidad educativa, la evaluación, la mejora de infraestructura de escuelas. Tenemos un desafío de tener  una mesa de diálogo permanente durante los cuatro años.

—¿Les afectó la dilación de la  negociación nacional?

—Nosotros tuvimos una primera dilación que fue no tener el presupuesto aprobado en enero. No podés discutir seriamente paritarias si no tenés un presupuesto y eso nos retrasó unas semanas. Con el Gobierno nacional trabajamos desde principio de febrero para llegar a este resultado, lo que muestra un cambio, porque por primera vez el gobierno nacional no fija un piso y se desentiende, sino que hay un trabajo en conjunto que ayudó a llegar hasta acá.

—¿Este porcentaje puede complicar la negociación con gremios de otras áreas?

— El mensaje es el mismo para el resto de los gremios estatales: la provincia va a hacer el mayor esfuerzo para mejorar las ofertas, tal como se hizo con los docentes, pero siempre en los límites de poder garantizar el pago hasta fin de año. Recordemos que en diciembre del año pasado los aguinaldos no estaban previstos, y más de 600 mil familias no sabían si cobraban o no.

—Además del acuerdo salarial, ¿cuáles son los puntos centrales de su gestión en materia educativa?

Poner en marcha las obras de infraestructura de las escuelas de toda la provincia,  que de hecho ya empezamos con 200 obras que estaban paradas. También poner en funcionamiento un sistema de evaluación en conjunto con el gobierno nacional para ver dónde están nuestros chicos, y el fortalecimiento de la formación y capacitación docente.

—¿Cómo está hoy la situación edilicia de las escuelas?

Estamos terminando de hacer un mapa de las 17 mil escuelas, porque la Provincia no tenía un censo y no sabía cuántas estaban en emergencia edilicia, ni cuál era la deuda de infraestructura que tenía. Ese es el punto de partida para ver cuánto tiempo nos van a llevar las obras y de qué manera avanzar.

—¿Y desde lo académico cuáles son las principales falencias que enfrentan?

—Tenemos dos problemas,  por un lado los chicos que no terminan el secundario; y por el otro, los que aún terminando no tienen la formación necesaria para elegir una carrera universitaria o encontrar un trabajo. Hoy tenemos universidades que hacen cursos niveladores porque la escuela pública no les da respuesta. Necesitamos una escuela pública que potencie los talentos de cada chico.



Josefina Hagelstrom