SOCIEDAD TIME WARP EN COSTA SALGUERO


El doctor Miroli recordó a "Fleco" y habló sobre las muertes por éxtasis

El especialista en adicciones opinó sobre la tragedia y aportó ideas para la prevención. Su profética publicidad de 1997.

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Foto:Cedoc / Gentileza La Opinión

Tras la fallida campaña de prevención "Sol sin drogas", el Sedronar del Gobierno menemista decidió llamar a un experto en adicciones que se hiciera cargo del aspecto técnico de la prevención contra la drogadicción. El doctor Alfredo Miroli ocupó en 1997 la Subsecretaría de Prevención y Asistencia y lanzó la campaña de "Fleco y Male", inspirada en el éxito que por entonces tenía la película Space Jam protagonizada por Michael Jordan quien interactuaba con dibujos animados.

En la actualidad, Miroli continúa realizando trabajos de investigación desde el Centro Médico de Inmunología de Tucumán, del cual es titular. Desde esa provincia respondió, con la locuacidad que lo caracteriza, a las preguntas de Perfil.com en el marco de las cinco muertes ocurridas tras consumir, presuntamente, pastillas de éxtasis y dosis de la nueva droga sintética "Superman".

—¿Cómo se llegó al desarrollo de peligrosas drogas como Superman?
—Hay tres tipos de drogas en lo que llamamos sustancias adictivas. En primer lugar, están las 'naturales'. Como la marihuana (cáñamo), la cocaína (coca), el opio y la morfina (amapola). Son de plantas preexistentes al ser humano. Para trabajarlas, hay que plantar en grandes terrenos y cantidades y así significa un negocio para los narcos. Con helicópteros o drones se descubren fácilmente, o con hasta Google Earth. En segundo lugar están las semisintéticas. En este caso se toman las drogas naturales y se le agregan otros elementos. Si a la morfina se le agregan acetilos, se forma heroína. Al hongo del centeno o trigo, le agrego dietilamida, obtengo LSD.

En tercer lugar, la innovación tecnológica de los narcotraficantes aumentó y pasaron a fabricar las drogas en sótanos, imposible de detectar mediante observaciones aéreas. Se eligieron drogas de diseño, de mediana complejidad y se pueden modificar todos los días. Las anfetaminas surgieron de manera masiva en los 60 y luego se modificaron en una versión más rápida llamada "metanfetamina". Se le dió el nombre de "Cristal" porque se parecía al cristal del hielo. Ésta luego se volvió a modificar agregándole radicales y se obtuvo éxtasis. Luego a ésta se le agregó otro compuesto y se obtuvo la droga llamada Superman.

—¿Qué tipo de pruebas se realizan antes de lanzar una nueva droga de este tipo?
—Todo producto químico mata en exceso. Un remedio normal, digamos para la presión arterial por ejemplo, se prueba durante al menos cinco años en ratos de laboratorio, cobayos y demás para demostrar primero que no daña. Luego se hacen otros tantos ensayos para ver si sirve y se prepara la dosis precisa. Los narcos no hacen esto, la prueba en compradores. Al día siguiente de lanzarla, analizan qué efectos provocó y si no provocó muertes. Es su 'ensayo'.

—¿Desde hace cuánto los narcos realizan estas pruebas?
—Todos los días se hacen ensayos de este tipo. Hace 20 años, publicamos ante un organismo de la OEA dedicado a la prevención de adicciones un artículo llamado "Alerta temprana sobre drogas sintéticas". Hace 20 años. Poco tiempo después, en 1997, un importante diario de Argentina publicó una noticia llamada "Llegó el éxtasis a la Argentina, la droga del amor, la droga del baile, con erecciones prolongadas". Muchos más abajo en el artículo se aclaraba su peligrosidad. Eran años complejos para la prevención. Se le faltaba el respeto a la medicina y al secreto profesional. Se armó un circo. Y se exhibió a Diego Maradona, un enfermo, como emblema de la campaña 'Sol sin drogas'. Alberto Lestelle, ex titular del Sedronar, denunció que los diputados dormidos, volvían del baño hiperactivos, verborrágicos y con la pupila dilatada. Lo echaron.

Fue entonces que hicimos a Fleco y Male, y le pedimos ayuda a quien también diseñó la serie de televisón "Dibu". Nos inspiramos en la película de Michael Jordan en la que jugaba al basquet con dibujos animados. Era un éxito por entonces. Hicimos la campaña para provocar debate, y lo logramos. Me criticaron pero logramos el propósito. Es educación para la salud, puede gustar o disgustar, pero abre debate.

—Hace casi 20 años, usted realizó la recordada campaña de Fleco y Male en donde ya alertaban de los peligros del éxtasis.
—Se comenzó a viralizar anoche en las redes sociales aquél cortometraje que hicimos. En esa publicidad, Fleco se sube a mi auto y me comenta que el éxtasis es la droga del amor, yo le explico que puede provocar muerte súbita. Era junio de 1997. No nos dieron pelota.

—¿Qué se puede hacer para combatir esta adicción? ¿Una nueva campaña?
—En los 90, creció la droga en las villas marginadas. A la basura de la droga, que se denominaba basuco, la llamaron Paquito, Paco, para hacerla más atrayente. Hizo estragos. Hoy bajó el consumo, pero porque sus adictos se fueron muriendo. Lo que aumentó fue la narcocriminalidad. Ahora se matan entre ellos por vender. En donde sí crece el narcoconsumo es en las clases medias y altas. La nueva epidemia es el éxtasis, Superman y tantas otras. Una dosis puede salir 180 pesos. Pero a los countries, no van las ONG, los curas villeros, las fundaciones. Falta educar ese sector. Se necesita un fuerte programa de concientización científica. Hay que educar. Ahora se hablar de Time Warp, pero ésta ya es la tercera. Nadie recuerda las otras dos: en la villas veraniegas y la segunda en Tucumán. Nos asustamos, nos olvidamos y volvemos.

Pero hay algo que nadie habla y me preocupa. Las drogas cruzan placenta. En esa fiesta, estoy seguro que había mujeres jóvenes embarazadas. A lo mejor tienen un bebé en su vientre, y las dosis que a ella no la daña, al bebe sí. Seguro había embriones y fetos que consumieron. Hay embrioncitos que en este momento están en terapia intensiva en el vientre de una mamá que no es mala. Los malos son los Gobiernos que no pudieron explicar y seducir a la juventud. Cuando estás embarazada, no sos vos, sos "dos". Cuando pienso en estos casos, siento que no supimos o no supe llegar a la gente. Hay que hacer un fuerte impacto.

—¿Qué hace falta concretar en Argentina?
—Formación de recursos humanos. Educación en todas las escuelas, sean del poder adquisito que sean sus alumnos. Docentes capacitados. Son nuevos desafíos. Y no digo que volvamos a hacer cortos publicitarios, sino de tener una red de profesionales, padres, periodistas que estén a la altura. Sino, son temas que nos superan. Los narcos no son tontos, son brillantes mafiosos que quieren ganar más plata.

—¿Qué se pudo hacer en la fiesta Time Warp? ¿Cómo se puede evitar que se repita?
—Voy a decir algo muy conflictivo que va a causar polémica y debate. Sé que me van a crucificar. Pero en esos lugares, donde ocurren este tipo de fiestas, es necesario que haya un servicio de enfermería altamente capacitados con sueros para hidratar, con cardiodesfibriladores, que puedan atender hasta que lleguen los servicios de ambulancia. Esto es reducción del daño. Me van a criticar que así podemos hacer que se mejoren y vuelvan a consumir, pero nunca se puede educar a un muerto. Si están vivos, podemos tratar de que no vuelvan a hacerlo. Entonces, digo, los hospitales y centros de salud podrían montar estas estaciones ambulatorias, pagadas por los boliches, con servicios controlados para hidratar a los chicos y para que la atención médica sea al primer segundo.

—A 20 años de su difusión, ¿cómo recuerda la campaña de Fleco y Male?
—Cuando estaba al aire, le ganábamos a todos en rating. Era top ten. Ganamos muchos premios por la campaña. Pero cuando vimos que las chicas denominaban a sus novios como 'Fleco', o que se usaba a los personajes no como fueron pensados... Nos dimos cuenta que el personaje le ganaba al mensaje. Inmediatamente lo dimos de baja. Por eso tengo la propiedad intelectual de Fleco y Male, para que nadie salga a vender algo con estos personajes. Los políticos me criticaron por dar de baja la campaña, pero la idea no era promocionar un personaje. Los derechos, la plata, fue cedida al Estado. El resto sirvió para pagar a los actores y a los animadores. Fue la campaña más premiada y debatida.

—A medida que la tecnología avanza, la creatividad de los narcos también. ¿Para qué nos tenemos que preparar?
—Creo que dentro de poco no va a haber un dealer en casa esquina, sino en cada baldosa. Sé que los gobiernos se cansan. Sé también que la intención del Gobierno en su lucha contra los narcos va en serio. Hay que ser optimistas. Pero debemos trabajar todos, desde papá y mamá en casa, hasta los comunicadores y profesionales de la salud. Va a ser difícil, pero hay que ser optimistas.



Emiliano G. Arnáez (*)