SOCIEDAD EL FENÓMENO DE LAS ‘LOOM BANDS’

El juguete furor que se vende más que la Barbie

Lideran el ranking de ventas de Amazon en Inglaterra y Estados Unidos. Ya están en el país.

Foto:Cedoc

Hacía por lo menos un mes que Catalina, de 12 años, le pedía a su mamá que le comprara las gomitas elásticas de colores para poder hacer pulseras. “Una amiga del colegio las tenía, jugaban a darle formas y desde entonces me las empezó a pedir”, cuenta Leticia Seijo, que le compró un pack con 200 gomitas de colores, ganchitos y una aguja de plástico. Catalina buscó tutoriales en YouTube y encontró cientos de videos –con más de millón de visitas algunos– que enseñan técnicas para armar pulseras, collares y vinchas, hasta carteras y vestidos con un telar u otras herramientas.

Es que en Estados Unidos, Inglaterra y varios países europeos, las loom bands, como se llaman, son un fenómeno que no para de crecer y ya es el nuevo juguete de moda. En Amazon.com, por ejemplo, ocupa los primeros puestos de los rankings de los juguetes más vendidos; en 2013 fue uno de los más vendidos junto con la casa de Barbie y los Legos en Estados Unidos, y este año también destronó a la consola Wii. Así, en tiempos donde los chicos pasan más tiempo frente a una pantalla, un juego de corte más bien artesanal volvió a acaparar su atención. “Me parece fantástico este juego, porque así deja la computadora y el celular por un rato para sentarse a hacer esto que es mucho mas creativo”, agrega Seijo.

La historia detrás de las loom bands también llama la atención. En 2011, Cheong Choon Ng (45), un ingeniero malayo que vive en Michigan con su familia hace más de veinte años, vio cómo sus hijas armaban pulseras con unas gomitas elásticas. Al intentarlo él, sus manos resultaron muy grandes para sostenerlas, por lo que se le ocurrió armar un pequeño telar de plástico (loom, en inglés) donde pudiera sostenerlas mientras les daba forma. Vio un negocio ahí, por lo que mandó a hacer telares a China y empezó a vender los packs con las gomitas y las agujas sin imaginar que en menos de dos años le reportaría ganancias millonarias. Sólo el año pasado las ventas de las loom bands le dejaron ganancias por 44 millones de dólares, y al día de hoy su marca Rainbow Loom está valuada en más de cien millones de dólares. Los medios ingleses y norteamericanos que se hicieron eco de su vida impresionados por el boom de ventas destacan que, pese a ser millonario, Choong Ng sigue viviendo en la misma casa y manejando el mismo auto.

Beneficios. Que estimulan la creatividad y el ingenio son algunos de los rasgos positivos que se enumeran, además de que alejan a los chicos de las computadoras y tablets. “Este tipo de actividades contribuyen al desarrollo de la motricidad fina y favorecen la relajación y concentración del niño, ya que para realizar algún diseño con estos elementos es preciso invertir tiempo y llevar a cabo un proceso de planificación para poder crear un objeto. También permiten la participación de todos los miembros de la familia afianzando los lazos y vínculos entre ellos”, dice el psicólogo Santiago Barraza, de Hemera.

En el país se empezaron a comercializar este año en la ciudad de Buenos Aires y en algunas ciudades de Santa Fe y Córdoba, con mucha demanda. “Mucha gente que viajó a Estados Unidos las trajo y se empezaron a buscar acá. Ahora incluso te las piden más que las Barbies, son mucho más baratas, y las bolsas te traen hasta 1.200 gomitas”, cuenta Matías Benzi, de jugueterías Gulliver en Rosario. El pack de las gomitas con la aguja y el telar va de los $ 150 a los $ 300, según la cantidad. Es un juego para niños de ocho años o más, aunque también se vende a chicos y chicas menores.

Y si bien hay versiones no oficiales que dicen que las gomitas son tóxicas, desde la Cámara Argentina de la Industria del Juguete lo niegan. “Hicimos una prueba en el laboratorio, como hacemos con todos los juguetes que se producen en el país y los que ingresan, y en este caso la composición química cumple con la norma requerida”, dice Matías Furió, presidente de la cámara. Lo mismo aseguran desde Tokema Toys, la distribuidora oficial de las Rainbow Looms en el país, donde explican que “las gomitas no tienen látex, pero como con  todo producto exitoso surgen las imitaciones, algunas de muy baja calidad y sin testeo de seguridad”.

Lo cierto es que por su condición didáctica y socializante, las banditas elásticas de colores ya son un furor en el mundo y llegó para desbancar a otros juguetes.



Josefina Hagelstrom