SOCIEDAD POR SU CASO LA EMBAJADA DE EE.UU. ALERTO A LOS TURISTAS

El religioso mormón norteamericano que fue secuestrado no se irá del país

David Robertson fue capturado el pasado 24 de septiembre y liberado a la hora. Allegados aseguran que a partir de lo ocurrido evitará salir de noche y no repetirá el mismo recorrido.

Foto:buenosaireswest.blogspot

Los allegados a David Paul Robertson, el norteamericano referente de la Iglesia mormona que sufrió un secuestro exprés en Ciudadela aseguran que “él ya conoce  la inseguridad porque vivió en otros países de Sudamérica”, y que a pesar del mal momento vivido en la Argentina (el primero que sufre de este tipo en su vida), “descartó la posibilidad de irse del país”. Sin embargo, reconocen que a partir de lo ocurrido tomará ciertas medidas preventivas para evitar otros robos.

Muy a su pesar, Robertson se convirtió en el personaje de la semana. A raíz de su secuestro exprés la embajada de los Estados Unidos emitió un comunicado en el que advertía a los ciudadanos sobre la inseguridad en el país. Y sobre eso se refirió la presidenta Cristina Fernández en uno de sus discursos.

Robertson (52) circulaba solo en su camioneta Toyota Hilux cuando fue interceptado por un auto en el cruce del Acceso Oeste y la avenida General Paz, el 24 de septiembre pasado. En plena noche, los delincuentes lo amenazaron con armas y se subieron a su vehículo. Después de dar vueltas durante una hora lo liberaron ileso en Liniers, pero se quedaron con su camioneta (que más tarde apareció), dinero, una computadora y el celular.

“Descartó toda posibilidad de irse del país, pero ahora tomará ciertas precauciones, como  asegurarse de no andar tan tarde en la noche y por supuesto alternar las rutas de desplazamiento”, explica Alfredo Salas, vocero de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días.
Después de sufrir este secuestro exprés, Robertson realizó la denuncia ante la policía e informó lo sucedido a las autoridades religiosas norteamericanas. Esto motivó que la embajada estadounidense emitiera una alerta para que los turistas que viajaran a la Argentina mantuvieran “un alto nivel de vigilancia” debido a los “numerosos casos de inseguridad”.

Tras los comentarios de la Presidenta, la Iglesia mormona quiso alejarse de esta disputa política y a través de su vocero sostuvo: “No creemos que su condición de norteamericano o autoridad religiosa haya generado este secuestro, sino que fue más bien un acto azaroso. Esta vez la víctima fue él como le podría haber tocado a cualquiera”.
El 29 de junio pasado, Robertson arribó al aeropuerto de Ezeiza por primera vez acompañado de su mujer Juliana y dos de sus siete hijos. Llegó al país para hacerse cargo de la Misión Buenos Aires Oeste por los próximos tres años. Antes desempeñó su actividad en Brasil y Perú.

En la misma semana que se daba a conocer su caso, otro compatriota sufrió un robo violento cuando paseaba por Caminito, en La Boca. Un grupo de ladrones atacaron al joven de 29 años –su identidad no trascendió– y lo golpearon con un palo en la cara. Le robaron el celular.

En la misma zona raptaron a Werthein y a Tevez
La zona donde el líder religioso norteamericano David Robertson sufrió un secuestro exprés es considerada un “punto caliente” por la gran cantidad de casos similares que se produjeron allí. El padre del futbolista Carlos Tévez, el empresario Adrián Werthein y el arquero Agustín Orión fueron otras víctimas de la misma modalidad en esa zona.
Segundo Tevez pasó ocho horas secuestrado en su propia camioneta y fue liberado luego de que su familia pagara un rescate de 400 mil pesos, el 29 de julio último. Los ladrones lo sorprendieron a las 7 de la mañana cuando se dirigía a su trabajo por las inmediaciones del Acceso Oeste.
Werthein fue interceptado por un vehículo en la madrugada del 26 de marzo de 2012 cuando circulaba por Acceso Oeste con su camioneta. El empresario y su mujer fueron liberados ilesos. Un año antes, Orión fue víctima de la misma modalidad cuando circulaba por Dolores Prats y la colectora del Acceso Oeste. Le robaron sus pertenencias y lo dejaron en libertad.



Nadia Galan