SOCIEDAD SEGUN CIFRAS DEL SERVICIO PENITENCIARIO

En cinco años, la población narco aumentó cerca de un 30% en las cárceles federales

En 2015, la comercialización, transporte o contrabando de drogas fue el segundo motivo de encarcelamiento. Los extranjeros representan el 20% de los detenidos y de estos, la mitad está encerrado por narcotráfico.

Foto:Cedoc

Mario Segovia. Máximo Cantero. Delfín Zacarías. Mi Sangre. A todas estas personas las une el encierro. Pero también coinciden en el motivo que las llevó a estar detenidas en cárceles del Servicio Penitenciario Federal (SPF): el narcotráfico. En los últimos cinco años la población penitenciaria vinculada a este delito creció cerca de un 30 por ciento. Los principales jefes narcos se concentran en Ezeiza, en un penal de máxima seguridad.

En 2010, había 9.523 presos bajo la órbita del SPF, según datos del Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (SNEEP). De los cuales el 26 por ciento (2.480 internos) estaban detenidos por violación a la ley de estupefacientes (23.737) relacionada con la comercialización, transporte o contrabando de drogas. Pero en 2015 esta población penitenciaria se incrementó un 28 por ciento. Ya que los presos vinculados al narcotráfico ascendieron a 3.172, según cifras oficiales del SPF a los que accedió PERFIL.

Los detenidos en cárceles federales acusados de narcotráfico representaron el 30,8% del total, en 2015. Convirtiéndose así en la segunda causa de encierro. Mientras que en 2014 era la tercera causa. El principal delito está vinculado a la “propiedad” con un 43,6% (4.480 casos). El podio lo completan los delitos contra las “personas” (9%) con 948.

La mayoría de los presos vinculados con el narcotráfico cayeron por ser mulas (ingerir cápsulas con droga) o por haber sido detenidos cuando transportaban estupefacientes, explican a PERFIL fuentes del SPF. En el doble fondo en un vehículo, ladrillos de droga camuflados entre el cargamento de un camión, en valijas o adheridas al cuerpo son las formas más utilizadas por el último escalafón de la cadena para hacer circular las dístintas sustancias ilícitas por el país.

“Las órdenes judiciales de detención o allanamiento, es decir, los casos que supuestamente están respaldados por algún tipo de investigación, dan origen a menos del 15% de las detenciones, en promedio. Más del 75% se origina en el trabajo rutinario de las fuerzas en las calles, intervenciones de escasa complejidad sobre consumidores o a lo sumo pequeños vendedores”, explican a PERFIL voceros del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). “Estos datos –completan– sobre detenciones policiales muestran esta orientación punitiva fundamentalmente centrada sólo en consumidores y pequeños vendedores”.

Capos. Sin embargo, algunas personas sindicadas como líderes de diferentes bandas de narcotraficantes están tras las rejas. Como es el caso de Mario Roberto Segovia, conocido como el Rey de la Efedrina, o el colombiano Henry de Jesús López Londoño, alias “Mi Sangre”, supuesto jefe del cartel Los Urabeños.  

La misma suerte corrieron los santafesinos Máximo “Guille” Cantero, acusado de líderar la banda rosarina de Los Monos, y Delfín Zacarías, a quien le descubrieron en 2013 un laboratorio de cocaína en su casaquinta de Funes. En el penal de Marcos Paz está encerrado el paraguayo Francisco Fouz Acosta, alias “Tarzán”, que según la justicía comandaría desde las sombras una de las tres bandas que en al actualidad se disputa el control territorial de la villa 31, en el barrio porteño de Retiro.
Paraguayos, mexicanos, colombianos, peruanos, bolivianos. Las nacionalidades de los extranjeros detenidos en el SPF son varias, pero solo representan el 20 por ciento (2134 internos) del total de la población carcelaria. Y casi la mitad (el 48%) de los hombres extranjeros presos en penales federales están encerrados por narcotráfico.



Nadia Galan