SOCIEDAD NUEVAS TECNOLOGIAS


En medio de la pelea por Uber, en mayo desembarcaría Cabify

Es otra aplicación para contratar viajes en auto entre privados. Desde la empresa aseguran que se alinearán a las normas locales.

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Foto:Cedoc Perfil

Tras el polémico desembarco de Uber en el país, a partir de mayo planea entrar en funcionamiento Cabify, otra aplicación para contratar viajes en autos con chofer desde teléfonos inteligentes, y señalada en el mundo como “el otro Uber”. Según indicó a PERFIL Vianey Campos, el gerente de Relaciones Públicas y Alianzas Estratégicas de Cabify para Latinoamérica, se programa que arribe a las calles porteñas el mes entrante, aunque la fecha definitiva depende de “las conversaciones” que ya mantienen con la Secretaría de Transporte porteña. También prevén comenzar a operar a mediados del mes que viene en las ciudades de Rosario y Córdoba.

Desde la empresa aclaran que son diferentes de Uber ya que “antes de iniciar operaciones en cualquier país o ciudad buscamos a las autoridades para alinearnos a las normativas locales”. “En cada país al que llegamos nos constituimos legalmente. Nos preocupamos por la seguridad y hacemos mucho énfasis en la selección de nuestros choferes, el tipo de vehículo y la cobertura adicional para nuestros pasajeros y conductores”, destaca Campos.

Según explica el ejecutivo, Cabify se caracteriza por “tener tarifas fijas y calculadas en función de los kilómetros recorridos. Se puede programar para pedir un auto con anticipación, y no hay tarifas dinámicas ni cobro por tiempo en los vehículos”. “Somos una alternativa de movilidad diferente para quienes viven en la economía de hoy, personas ciento por ciento digitales, que han dejado el auto en casa y que están usando todas las alternativas que existen”. El cobro al usuario se realiza a través de tarjetas de crédito, facturando directamente a las empresas.

De momento, el equipo legal de Cabify analiza el tipo de licencia necesario para poder brindar sus servicios con la app. Aclaran que los choferes deben pasar ciertos “filtros internos”, como pruebas psicométricas, de alcoholímetro y estupefacientes, además de un test de conocimiento de la ciudad.

Además, deben contar con un certificado que garantice la falta de antecedentes penales, y no tener multas. “Entendemos la polémica que se está viviendo porque hemos visto que siempre hay resistencia al cambio, pero tarde o temprano todas las industrias deben evolucionar. Se está generando un nuevo mercado de usuarios que prefieren utilizar todas estas opciones”, aseguran.

Ante la pregunta sobre si se consideran una competencia para los taxis, responden: “No. Creemos que entre todos somos un complemento y que podemos convivir en conjunto para brindar a la ciudadanía más y mejores alternativas de movilidad”.



Jairo Straccia / Rosalia Draletti