SOCIEDAD LA PROVINCIA SUSPENDIO AYER LOS VUELOS

En Tucumán, pidieron justicia por la médica que cayó del parapente

Familiares y amigos de Natalia Vargas (28), la joven médica que falleció al caer al vacío de un parapente, marcharon ayer en Tucumán al cumplirse una semana del trágico hecho, para pedir justicia por Natalia; y regulación en el deporte que evite futuros accidentes.

A una semana. Natalia Vargas falleció el viernes pasado. El padre, en el lugar.
A una semana. Natalia Vargas falleció el viernes pasado. El padre, en el lugar. Foto:la gaceta

Familiares y amigos de Natalia Vargas (28), la joven médica que falleció al caer al vacío de un parapente, marcharon ayer en Tucumán al cumplirse una semana del trágico hecho, para pedir justicia por Natalia; y regulación en el deporte que evite futuros accidentes.

“Lo que más duele es ver cómo a los pocos días del accidente de mi hija, Loma Bola volvió a reactivar sus actividades como si no hubiera pasado nada, cuando allí murió una persona producto de la falta de medidas de seguridad”, dijo a Télam Juan José Vargas, padre de la joven.

En ese contexto, ayer se publicó en el Boletín Oficial provincial la suspensión transitoria de la práctica de vuelo libre, incluido el parapente, “hasta que se garantice la seguridad de pasajeros e instructores”.  

La causa está caratulada como homicidio culposo; y se esperan los resultados del rastrillaje en la zona de la tragedia, y del peritaje sobre el parapente. Ayer, dos amigos de Natalia declararon como testigos ante la fiscal Carmen Reuter; y también lo hicieron el padre de la joven y los responsables de la firma Loma Bola. El instructor con quien volaba Natalia, Ariel Zalazar, sería citado en los próximos días.

En una entrevista con La Gaceta de Tucumán, Ariel Zalazar, el instructor con quien volaba la médica, admitió la posibilidad de un “error humano” y una “distracción” de su parte.

Natalia cayó al vacío a 120 metros de altura en el cerro San Javier, después de haber despegado. Sus amigos registraron el despegue en video, donde se ve que hay elementos desprendidos. Ahora esperan que aparezca la cámara que iba enganchada a la silla.

Los amigos que estuvieron con Natalia ese día contaron a PERFIL que en el lugar no había un protocolo para actuar ante una emergencia. Y que fueron ellos quienes corrieron a pedir ayuda a una comisaría. “A una semana sigue todo igual”, se lamentaron.

Vargas vivía hace tres años en Alemania, donde trabajaba en un laboratorio. Había viajado al país a pasar las fiestas con su familia, junto con una amiga alemana, a quien invitó a tirarse en parapente el viernes pasado.



Temas: