SOCIEDAD

Entre el olvido y la inclusión

Este domingo se celebrará la I Jornada Mundial de los Pobres, instituida por el Papa Francisco.

El papa Francisco.
El papa Francisco. Foto:AFP

"Cuando des un almuerzo o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos, no sea que ellos te inviten a su vez, y así tengas tu recompensa. Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los paralíticos, a los ciegos. ¡Feliz de ti, porque ellos no tienen cómo retribuirte, y así tendrás tu recompensa en la resurrección de los justos!" (Lucas 14, 12-14)

Este domingo se celebrará la I Jornada Mundial de los Pobres, instituida por el Papa Francisco. En la mesa vacía de alimentos mínimos y dignos se resume la angustia familiar y se concretiza la injusticia de la pobreza. Y es precisamente allí donde Jesús nos llama a todos a invitar a nuestra mesa a quienes no pueden devolver ese gesto de amor, es el estilo de misericordia cristiana que se resume en el lema de la jornada "No amemos de palabra sino con obras". Francisco almorzará mañana con 1500 pobres de todo el mundo en el Aula Pablo VI. Con su ejemplo también invitó a católicos, fieles de otras religiones y no creyentes a hacer lo mismo en sus casas, invitando por lo menos a un pobre "como un invitado de honor a nuestra mesa" que bien puede ser "un familiar, una amigo o un desconocido". ¿Qué haremos cada uno de nosotros mañana? ¿Seremos meritorios de recibir la dignidad de un pobre en nuestra mesa familiar o los ignoraremos bajo la excusa de la indignidad, hoy llamada "meritocracia"? En una Argentina con más

de la tercera parte de la población viviendo en condiciones de pobreza y con capacidad de alimentación de diez veces su población actual, las palabras del Papa Bergoglio deben hacernos reflexionar. "Somos conscientes de que la principal fuente de la pobreza es la mala distribución de las riquezas, el egoísmo, el acaparamiento de los bienes materiales, el olvido de los demás".

Por ello, es alentador y al mismo tiempo enormemente significativo que la nueva conducción de la Conferencia episcopal argentina en su primera rueda de prensa expresara al respecto "la misión de los obispos no es analizar la pobreza, o llevar las estadísticas, las personas no son números. La pobreza tiene que ver con un modo de mirar culturalmente. Nosotros aprendemos mucho de los pobres y aprendemos cosas que tienen que ver con una manera de ser. Por otra parte, nosotros vemos en ellos la presencia de Jesús. Por eso, creo que uno de los modos de combatir la pobreza es cambiar la mirada. Escuchamos hablar mucho de igualdad de oportunidades. Queremos poner el énfasis en el cuidado del más débil."

Si bien este tema ocupa un lugar destacado en esta edición mensual, también se incluye un texto fundamental del Papa Francisco sobre el desarme, un artículo clave para comprender el pensamiento intelectual de Bergoglio de Massimo Borghesi, su discurso ante Universidades Católicas y la invitación urgente a un nuevo diálogo sobre el modo como estamos construyendo el futuro del planeta que el Papa envió a la COP23. Como siempre se encontrarán sus reflexiones evangélicas contenidas en misas y ángelus.

A minutos de que Bergoglio fuera elegido Papa, el cardenal Hummes le dijo "no te olvides de los pobres", citando un texto paulino donde Pedro, Santiago y Juan le piden lo mismo al apóstol de los gentiles (Gálatas 2, 9-10). Ahora la decisión entre el olvido y la inclusión nos llega a todos nosotros como personas, familias y pueblo argentino. ¿Qué haremos?

(*) Este artículo fue publicado en la edición para Argentina número XV de L'Osservatore Romano. Encontrá el periódico con la palabra oficial del Vaticano junto a la edición de este sábado de Diario Perfil.


Marcelo Figueroa, editor para Argentina de L'Osservatore Romano.


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