SOCIEDAD LA TRAGEDIA DE TIME WARP


“Es un nuevo golpe”, dicen familiares de las víctimas

Padres de los jóvenes fallecidos y los internados tras la rave hablan sobre el cambio de carátula y la liberación de los seis detenidos.


Foto:Telam
“Esto es un nuevo golpe”. Familiares de los jóvenes que perdieron la vida en la trágica fiesta electrónica de Time Warp en Costa Salguero se mostraron disgustados porque ya no queda ningún detenido en la causa. Esta semana fueron liberadas seis personas, entre ellas el abogado Víctor Stinfale, que el miércoles se mostró acompañando a Diego Maradona en la AFA.
La Cámara Federal porteña ordenó el lunes último liberar al abogado Stinfale; al presidente de Dell Producciones, Adrián Conci, y a los apoderados de esa firma, Carlos Garat y Máximo Avila; al encargado de la seguridad de la fiesta, Carlos Penise, y a Martín Gontad, uno de los organizadores.
También se cambió la calificación del delito, que pasó de “comercio de estupefacientes y abandono de persona seguido de muerte” a “facilitación del lugar para el consumo y venta de estupefaciente, homicidio culposo y lesiones graves culposas”.
Con esta baja en la calificación a los empresarios se los acusa de una negligencia que podría tener las mismas consecuencias penales que las de un accidente.
Los seis recuperaron la libertad, aunque siguen procesados en la causa que investiga la muerte de cinco chicos por consumo de droga sintética durante la fiesta. Además tienen prohibido salir del país y cada 15 días deben presentarse ante la Justicia.
Por su parte, el abogado Stinfale debió pagar 3 millones de pesos de fianza para revocar la prisión domiciliaria que pesaba sobre él y retomó parte de su rutina.
“Esta resolución no nos cayó bien. Aunque todos quedaron en libertad, siguen procesados”, dijo a PERFIL el padre de uno de los cinco chicos que perdieron la vida en la fiesta que se realizó el 15 de abril en Costa Salguero, que pidió no ser identificado. “Esto es un nuevo golpe, aunque confío en la Justicia”.
Por su parte, Agustín Espinoza, papá de Leandro –uno de los tres jóvenes que permaneció internado 14 días tras la fiesta–, comentó a PERFIL: “Era sabido que iba a pasar esto. Que iban a terminar cambiando la carátula y quedar todos libres. Según tenemos entendido, parece que les van a ‘echar el fardo’ a los prefectos. A mí no me da lo mismo. Hicieron un daño y alguien tiene que responder por eso”.
Espinoza apunta a la responsabilidad del gobierno porteño: “Si alguien comete un error en su casa, debe hacerse cargo. La responsabilidad era del Gobierno de la Ciudad, que no controló nada. Tenían que darles seguridad a los chicos y no lo hicieron. Y lo peor es que quieren lavarse las manos. La Ciudad no hizo los controles que tenía que hacer. Los chicos fueron a una fiesta a divertirse y terminaron en un hospital en coma al borde de la muerte”.

Redacción de Perfil.com