SOCIEDAD POLEMICA RELECTURA DEL PASADO

Estalló la interna entre descendientes de Belgrano

Dos familiares del prócer aseguran que él sería kirchnerista. Otros lo niegan.

Foto:Marcelo Aballay

Una interna estalló entre los descendientes de Manuel Belgrano. Todo comenzó cuando la presidenta Cristina Kirchner hizo mención de dos cartas que recibió de dos miembros de esa familia que consideraban que el creador de la Bandera hubiera comulgado con las ideas del actual gobierno nacional ). Pero otro grupo importante de descendientes se opone a esa afirmación y pide que “dejen a Belgrano descansar en paz”.

Entre estos últimos, están los hermanos Julio, Carlos, Adriana y su prima Ana María, quienes junto a otros trece familiares –todos de apellido Belgrano– decidieron escribir una carta de lectores para expresar su punto de vista, donde dicen: “Respetamos los distintos pensamientos de políticos, pero estamos convencidos de que Manuel Belgrano jamás hubiera apoyado muchas de las acciones de este gobierno”.

Ellos son choznos (quinta generación) de la rama de Pedro Pablo Rosas y Belgrano, el hijo que el prócer argentino tuvo con María Josefa Ezcurra, la cuñada de Rosas. “Lo que pedimos es que dejen a Belgrano descansar en paz. ¿Quién puede saber qué hubiera pensado hoy, si se murió en la pobreza hace casi doscientos años? Si vos querés hablar de tus creencias políticas, eso es otra cosa y está bien, pero no se puede poner en su boca cosas que no sabemos si hubiera dicho o no”, explica Julio.

Su hermana Adriana coincide, y cree que “lo nombran porque quieren parecerse a él”. Su prima, Ana María, agrega, irónica: “Yo lo veo como oportunismo político. Como los que salen ahora a decir que son íntimos de Francisco”. En más de una oportunidad, la Presidenta manifestó su admiración por el prócer que luchó en las batallas de Tucumán y Salta, de quien llegó a decir en una entrevista que, de haber sido contemporánea con él, “hubiera tratado de seducirlo”.

El año pasado, en su discurso por el Día de la Bandera, también se había preguntado: “¿Si Manuel Belgrano viviera, si hoy estuviera aquí con nosotros, con quién creen que estaría? ¿A quién apoyaría?”.

“A mí no me molestaría si la Presidenta sólo dijera: ‘Yo admiro a Belgrano’. Ahora, que diga que lo hubiera conquistado, o que se comparen con él, eso sí me molesta. Belgrano fue muy admirado y respetado, pero yo, siendo descendiente, no te puedo decir si hubiera hecho las mismas cosas que él hizo por su patria”, agrega Ana María.

Desde chicos, todos ellos supieron de parte de sus padres y abuelos su vínculo con el prócer de la independencia, pese a que durante muchos años se creyó que no había dejado descendencia. Su relación con María Josefa Ezcura, cuya familia era vecina de los Belgrano, se había mantenido oculta porque ella todavía estaba casada con un primo español, que se había vuelto a su país ante las primeras manifestaciones independentistas. Por eso, a Pedro Pablo, su hijo mayor, lo crió Juan Manuel de Rosas (que luego le dijo la verdad sobre su padre), mientras que pidió a su hermano que velara por el bienestar de su otra hija, Manuela (que tuvo con otra mujer).

“Todas estas cosas que se conocen ahora a través de los libros para nosotros no fueron ninguna novedad, porque siempre supimos que éramos choznos de Manuel Belgrano, y quién era la madre. A mí me lo contó mi papá y a él, su abuelo. Siempre fue una tradición familiar”, cuenta Julio, que a sus 63 años recuerda haber tenido una discusión con una maestra de la primaria que le decía que no podía ser descendiente, porque Belgrano no había tenido hijos. Como ésa, los Belgrano –en especial quienes heredaron el nombre Manuel– tienen muchas anécdotas.

Cada 20 de junio llegan las invitaciones al Congreso, al Monumento a la Bandera o a dar charlas en alguna escuela, donde en alguna oportunidad los chicos les preguntaron qué creían ellos que Belgrano pensaría de este gobierno. “Yo les digo que fue un gran demócrata, un amante de la libertad y que respetaba la justicia. Después, que cada uno saque sus propias conclusiones”, responde Julio.



Josefina Hagelstrom