SOCIEDAD GALERíA

Expresidentes latinoamericanos analizaron el futuro de la región y abogaron por una "única voz"

Ex jefes de Estado, empresarios y académicos cenaron anoche en el Museo de Arte Decorativo.

Carlos Magariños, su mujer y Carlos Slim en el cóctel en el Museo de Arte Decorativo que se organizó en el marco de laon XXIII
Carlos Magariños, su mujer y Carlos Slim en el cóctel en el Museo de Arte Decorativo que se organizó en el marco de laon XXIII Foto:Marcelo Silvestro

El Museo de Arte Decorativo se convirtió anoche en el epicentro del encuentro de expresidentes, empresarios y académicos, organizado por el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP). Bajo el lema, "Responsabilidades y Derechos del Ejercicio Ciudadano", el evento sesionó durante dos días en el marco de la XXIII reunión plenaria de la Fundación Círculo de Montevideo.

La cumbre de exmandatarios contó con la presencia del presidente argentino, Mauricio Macri, previo a su gira por Dubai y China, y dirigentes como Julio María Sanguinetti (Uruguay), Felipe González (España), Fernando Henrique Cardoso (Brasil) y Ricardo Lagos (Chile). Además de Macri, otros integrantes del Gabinete nacional también asistieron a la reunión. Entre ellos, la vicepresidente, Gabriela Michetti, y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.

Los expresidentes coincidieron en la necesidad de que la región se presente al mundo con una sola voz. “De lo contrario será difícil que tengamos un rol en el mundo y sacar ventajas de la transformación global”, subrayó el brasileño Cardoso. Con él coincidió  Lagos al decir que “América Latina sólo será escuchada en base a que México, Brasil y Argentina tengan una sola voz". "Hay que entender que México tiene que estar acá; América del Sur no se puede darse el lujo de regalarlo a los Estados Unidos”, recalcó.

Darío Werthein, accionista del Grupo Werthein y anfitrión del encuentro, dio la bienvenida a los más de 600 invitados y expositores. “Las nuevas tecnologías implican más y mejores oportunidades para todos, nos afectan de manera individual pero tienen un efecto democratizador y de construcción impresionante", destacó. "Pero con la tecnología sola no alcanza: los ciudadanos reclaman ser tenidos en cuenta mucho más allá de las elecciones. Por eso surgieron nuevas formas de participación pública, más horizontales y colaborativas, que obligan a los funcionarios a rendir cuentas cada día", siguió. "Esto altera las estructuras tradicionales del poder y a algunos líderes les cuesta entender que el poder no es sinónimo de control sino de transparencia”, evaluó el empresario.




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