SOCIEDAD TAMBIEN INDAGAN TRAFICO DE ESPERMA

Investigan a 37 polistas por contrabando de caballos

La maniobra fue advertida por la AFIP y un juez ordenó distintas medidas. Aparecen mencionados Heguy, Novillo Astrada y Pieres.

Foto:Cedoc Perfil

Son campeones. Tienen sangre noble. Fueron criados en las mejores condiciones. Podría decirse también que poseen y ofrecen los mejores atributos de estas latitudes. Pero no todo lo que brilla es oro. La frase es trillada pero ilustra el caso de al menos 37 polistas argentinos de elevado handicap que son investigados por la AFIP y la Justicia Penal Económica por evadir impuestos en la exportación de unos sesenta caballos de polo, una figura que podría elevarse al grado de contrabando. Por lo pronto, la Agencia de Regulación Fiscal detectó operaciones por US$ 1,5 millones pero esa suma podría elevarse, indicaron fuentes del caso a PERFIL.
La “maniobra” que estarían utilizando los principales jinetes del país sería tan burda como efectiva: habrían exportado equinos pura sangre como caballos de baja categoría, documentándose a 5 mil dólares como máximo, una situación que debería haber advertido la Asociación Argentina de Polo, la Federación Internacional de Polo, la Asociación Argentina de Criadores de Caballos de Polo y la Asociación Argentina de Jugadores de Polo, responsables de las consideraciones que hacen a la clasificación de las categorías baja, mediana y alta competencia. En una etapa más elaborada, los denunciados habrían triangulado las exportaciones a paraísos fiscales.
La investigación del juzgado penal económico a cargo del juez Rafael Caputo y el fiscal Miguel Schamun comenzó a raíz de un alerta sistémico de la Aduana. Se trata de las denominadas “ADO”, es decir, Alertas Destinaciones Oficializadas, un mecanismo que el ente utiliza para evitar la salida de mercaderías sensibles mediante la extracción de “muestras presuntivas en casos de que exista la duda respecto del eventual cambio de posición arancelaria en la importación de mercaderías originarias de países considerados de alto riesgo”, según explica el organismo. En este caso, las autoridades detectaron una situación anómala en la exportación de Gurí Patagonia, un caballo de alto rango (ver aparte) que su dueño, el polista Sebastián Merlos, pretendía exportar a “un valor irrisorio”, según destacaron fuentes de la AFIP. A partir de ese momento, los detectives de la Aduana detectaron irregularidades en la venta de al menos sesenta equinos de alta categoría. Con la investigación en manos de Caputo, el 15 de octubre se ordenaron 22 allanamientos en los que se secuestró documentación vinculada a los caballos exportados. Entre los nombres y empresas denunciadas por contrabando, subfacturación y triangulación y evasión fiscal figuran las estrellas del deporte más exclusivo del país. La Dolfina de Adolfo Cambiaso, la Irenita de Jorge Mac Donough y sus hijos, la Ellerstina de Gonzalo Pieres, Los Cuatro Varones de la familia Heguy, Mejorana, Ganadera El Molino de los hermanos Guevara, Peñihue, Cría Tanaora, Los Biguaces, Gecsar y Los Machitos son las empresas involucradas, muchas de ellas dedicadas además a la producción de semen y a la clonación.
Pablo Pieres, Ignacio Heguy, Marcos Di Paola, Eduardo y Miguel Novillo, Matías Ballesteros, Gastón Laulhe, Lucas Monteverde, Ignacio Toccalino, Alejandro Muzzio, Facundo Solá, Héctor Merlos, Christian “Magoo” y Horacio Laprida, José y Paulo Bertola, Hugo Elizalde, Enrique Deltour, Martín Zubia, Clemente Zavaleta, Juan Badiola, Benjamín Araya, Hugo Barabucci, Gonzalo Azumendi, Martín Garrahan y Fernando Bourdie completan la nómina apuntada por la AFIP.

El caso de Gurí Patagonia
Sebastián Merlos es una de las principales figuras que tiene el polo argentino. Su situación en la investigación que lleva adelante el juzgado en lo penal económico de Rafael Caputo es bastante particular porque, a partir de la venta de uno de sus caballos, la AFIP advirtió la presunta maniobra ilegal. 
Según fuentes del caso, los sabuesos detectaron una operación dudosa en la exportación de Gurí Patagonia, uno de sus caballos. Los voceros explicaron que el animal era considerado de alta categoría ya que había participado al menos en un torneo de la Triple Corona de Polo entre 2012 y 2013, y que su propietario habría intentando venderlo al exterior por “un valor irrisorio”. Lo mismo habría intentado hacer con otros caballos: Hechicera y Tatiana.
Desde ese momento comenzaron a cruzar información sobre las últimas operaciones realizadas por otros jinetes, quienes también habrían falseado datos para que sus pura sangre figuraran como caballos de baja categoría, y así sacar un mayor rédito.



Cecilia Di Lodovico