SOCIEDAD QUIENES SON Y COMO ‘TRABAJABAN’

Investigan si una banda de policías realizó más operativos para robar

Son cuatro miembros de la fuerza santafesina que están presos por simular un allanamiento para obtener armas, plata y drogas. Uno de ellos integraba un grupo de elite.

Eran las dos de la madrugada en el barrio santafesino de Barranquitas. Un auto estaba estacionado en la puerta de una vivienda con las luces encendidas. Un policía que recorría la zona notó movimientos extraños y se acercó al vehículo para identificar a las personas. En el asiento del conductor estaba sentado un oficial uniformado y adentro de la propiedad, otros tres con sus caras cubiertas. Se excusaron diciendo que estaban haciendo un allanamiento, pero no existía una orden de un juez que avalara el accionar. Los cuatro quedaron detenidos.

Los acusados son dos agentes que trabajan en el Comando Radioeléctrico de la ciudad de Santa Fe: Adrián O.C., de 41 años, y Exequiel S.R., de 36 años. Leonardo A.V. tiene 32 años y es oficial de la Sexta Zona de Inspección. Cristian B.G., el último implicado, es parte de los cuerpos de elite: integra el Grupo de Operaciones Especiales de la provincia de Santa Fe y tiene 39 años.

Los cuatro policías fueron detenidos el lunes pasado en la calle Iturraspe y el terraplén, en el barrio Barranquitas, un sitio de calles de tierra y casas prefabricadas. Tres de los efectivos habían ingresado a la propiedad pidiendo “dinero, drogas y armas”, según pudieron reconstruir los investigadores. El cuarto se quedó afuera, arriba de una VW Suran. Pero la maniobra quedó trunca cuando personal del Comando Radioeléctrico se hizo presente, les pidió explicaciones y los detuvo.

“Los imputados estaban vestidos con el uniforme policial y el rostro cubierto. Para ingresar a la casa ostentaron su carácter de personal de las fuerzas de seguridad y exhibieron una pistola calibre 9 milímetros”, explicó la fiscal del Ministerio Público de la Acusación, Gabriela Arri.

“En la vivienda había un hombre, al que le exigieron que entregara armas, dinero y drogas. Sin embargo, no lograron su cometido por razones ajenas a su voluntad”, detalló.
“Personal del Comando Radioeléctrico sorprendió a los cuatro policías en el lugar, quienes fueron trasladados a la Seccional Sexta, donde exhibieron un revólver calibre 38 que supuestamente habían secuestrado en la vivienda a la que habían ingresado minutos antes. Actuaron con la intención de darle un marco de legalidad a un procedimiento en el que intentaron acreditar el secuestro de un arma, a sabiendas de que no había sido obtenida de forma legítima”, describió.

En prisión. En la audiencia de medidas cautelares del viernes pasado, los efectivos se negaron a declarar.
El juez Sergio Carraro, de Investigación Penal Preparatoria (IPP), dio lugar al pedido de la fiscal Arri, que había solicitado la prisión preventiva para los cuatro policías por los delitos de tentativa de robo calificado (por ser en banda; por el uso de arma de fuego y por ser cometida por un miembro de la fuerza de seguridad), allanamiento ilegal, tenencia ilegítima de arma de fuego de guerra y tentativa de falsificación de documento público. El abogado de los policías, Ramiro Díaz Duarte, dio una versión distinta a la planteada por la fiscalía pero el magistrado no le dieron lugar.
“El juez dio por acreditada la coautoría de los imputados en todos los hechos tal como fueron atribuidos y entendió necesaria la imposición de la prisión preventiva por los riesgos concretos de entorpecimiento probatorio y peligro de fuga”, remarcó la fiscal en una conferencia de prensa tras la audiencia.
Ahora la causa judicial pasará al fiscal de Violencia Institucional Ezequiel Hernández, que investigará si actuaron en algún otro hecho similar y si operaban como banda delictiva. Por lo pronto, todos los policías permanecerán tras las rejas.

“Cambiá la declaración o te vamos a matar”
Dos hombres amenazaron a uno de los policías que participaron en la detención de los cuatro oficiales que están acusados de robo calificado y allanamiento ilegal en el barrio santafesino de Barranquitas. “Cambiá la declaración o te vamos a matar a vos y a tu familia”, fueron las palabras que estas personas le dijeron al efectivo. Ahora tiene custodia permanente y le ofrecieron cambiarlo de zona de trabajo.
“El miércoles a la noche, dos hombres en moto y armados fueron a la casa y le dijeron que si no cambiaba su declaración lo matarían a él y a su familia”, manifestó la fiscal Gabriela Arri. En tal sentido, la funcionaria aclaró que “todavía es un caso NN porque los autores no fueron identificados”.
Arri también informó que “se le tomó declaración testimonial a raíz de lo ocurrido, se dispuso una custodia permanente en su casa y se acordaron medidas de protección personales tanto para él como para otros testigos de lo ocurrido en Barranquitas”. En este caso se informó que se le ofreció “formar parte del programa nacional de protección de testigos” y se le propuso la posibilidad de que sea trasladado a otra provincia para continuar con sus funciones policiales.