SOCIEDAD RECICLARTE

Jóvenes artistas reutilizan objetos de la vida cotidiana en sus obras

Fósforos, saquitos de té, muñecos artículados y teclados de viejas computadoras son el punto de partida para nuevas creaciones.

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El reciclaje consiste en tomar un producto que ya se usó y someterlo a un procesamiento para obtener otro objeto nuevo. Esta técnica, que le da otro funcionamiento o valor, a un elemento en desuso, no sólo se utiliza como una forma de preservar el medio ambiente, sino también para hacer arte. “No surgió como una cuestión de reciclaje, sino como algo instintivo de ir a buscar cosas usadas. Eso le da a la obra un carácter más personal”, comenta Ramairas Alvareidas, uno de los expositores de la feria de arte joven Eggo, y creador de la serie Asesinas y suicidas, esculturas realizadas a base de muñecas.

“Me parece que utilizar elementos reciclados le suma valor estético, además del tema del medio ambiente y de no desperdiciar, que yo siempre lo tuve en cuenta dentro de mi familia”, afirma Ingrid Rodick, otra de las artistas que participa de la muestra en el Centro Cultural Recoleta.

Ingrid es autora de Escrituras familiares, un conjunto de cartas entrelazadas a partir de hilos de saquitos de té. “Soy grabadora y tengo un tema con el impreso y el papel. Además en un momento tuve un negocio de venta de té y eso me hizo volver sobre esa costumbre de tomar esa infusión”, comenta.
Otra de las obras que se pueden encontrar en la exposición es Error de sistema, de Noel de Candido. Esta serie está hecha a partir de elementos de computadora como discos duros, fuentes y algunos motores. “Creo que comprar o usar materiales nuevos es seguir haciendo basura, no me interesa seguir agregando cosas a ese sistema. Trabajar así, me hace sentir bien”, asegura Noel.

El caso del artista Camilo Guidot es diferente. En el año 2004 se mudó de un taller amplio a un departamento, por lo que se vio obligado a reducir el tamaño de sus obras. Comenzó a hacer esculturas en miniatura usando uñas y hasta carozos de aceitunas. Dentro de esta serie, hay una particular, compuesta por fósforos. “Creo que hay una analogía con el ser humano, partiendo de la verticalidad, la cabeza del fósforo y la del hombre. También es un objeto que cuando cumple su función perece. Ese período acotado de vida me pareció que tenía que ver con el nuestro”, explica.



Manuel Buscalia