SOCIEDAD FIUERON MAS DE 10 MIL ADOLESCENTES


La Feria del Libro explotó con Germán, el youtuber más famoso

El joven chileno presentó ayer su libro #Chupaelperro, donde firmó 3 mil ejemplares. Los tickets para verlo se agotaron en horas, y cerraron todo un pabellón para él.


Foto:Pablo Cuarterolo
Con sólo diez años, Fernanda Veliz ya sabe lo que quiere ser cuando sea grande: “Me miro al espejo y juego a ser youtuber, como mi ídolo Germán, cuando me enteré que venía grité como loca”, dice. A su lado, Belén Gamarra, otra nena de 11 años, dice emocionada que lo que le gusta de él es que es “transparente, no miente ni cuenta su vida color de rosa, y que habla de cosas cotidianas de forma graciosa”. Para Daphne Adaro (16), conocer a alguien como él es “único”, porque “nos habla de cosas que a nosotras también nos pasaron”. Y no para de llorar, porque lo va a conocer.
La escena de euforia, gritos y llantos teen se dio ayer en la 42º Feria del Libro en La Rural, donde miles de chicos y chicas de entre 10 y 18 años  fueron a conocer a su “ídolo” Hola Soy Germán, el youtuber chileno de 26 años, que con 27 millones de suscriptores y videos que ya se reprodujeron más de cinco mil millones de veces, vino a revolucionar el evento literario local.
Desde la organización de la Feria calculaban que cerca de 10 mil chicos se acercaron hasta el pabellón 8, donde sólo 3 mil –que entraban en tandas de a 300– pudieron verse cara a cara con él para que les firme su libro #Chupaelperro, luego de conseguir una entrada especial anticipada.
El resto lo pudo seguir desde afuera en las pantallas gigantes que se instalaron. Es que en la Feria del Libro colombiana, el fenómeno Germán anticipó lo que podría pasar: allá, el joven chileno estuvo firmando durante once horas seguidas, casi sin comer ni tomar nada, y tuvieron que sacarlo en ambulancia.
Para las editoriales, lo que logran los youtubers como Germán Garmendia, quien se mudó a Los Angeles para ser actor, y se mueve por las ciudades que visita con guardaespaldas, es único: en el país, su libro (editado por Penguin Random House) vendió 20 mil ejemplares en sólo cinco días, por lo que a los 50 mil libros editados ya le sumaron 30 mil más. Y en la Feria, le cerraron un pabellón entero para él, algo que no suele pasar con ningún autor reconocido.
“Para el mercado editorial es una revolución, un nuevo nicho que emerge de internet y que encuentra muchos lectores. Y también es una oportunidad para llegar a personas que no leen, chicos para los que quizás éste sea el primer libro que compran: es una oportunidad única para tener acceso a estas personas y poder abrirles la puerta al mundo de los libros”, dice Violeta Noetinger, editora de PRH.
Desde Planeta, en tanto, explican que el año pasado vendieron más de 500 mil ejemplares de todos los youtubers y booktubers publicados, y que ya de por sí el que menos vende tiene un piso mucho más alto que cualquier autor. “Son generadores de contenidos afines a los que consumen sus seguidores, y el libro viene a representar el único contacto físico con esos ídolos que los acompañan a diario, hasta el punto de sentirse amigos. Comparten, opinan, recomiendan, critican todo lo que les gusta y lo que no les gusta”, sostiene María José Ferrari, editora del grupo editorial.
En ese contexto, este fenómeno que todavía desconcierta a muchos y desvela a otros, genera una nueva forma de repensar el mundo de los libros y los eventos como la Feria. “Yo creo que lo que este evento está expresando es la situación real de la literatura, porque la literatura como objeto de pasión de 10 mil personas no existe. Siempre se dio este fenómeno de que alguien mediático convocaba muchas personas, cosa que no lograban otros escritores”, analiza el escritor Martín Kohan.
Para Claudia Piñeiro, una de las best-sellers argentinas, lo interesante de estos fenómenos “extraliterarios”, es la posibilidad de que esas lecturas deriven luego en otras: “la gente quiere leer, y dentro de ese fenómeno, que a mí me puede gustar más o menos, me parece bien si se aprovecha esa convocatoria para la promoción de otras lecturas y stands de editoriales”, dice. En la misma línea, Víctor Malumián de Ediciones Godot, se pregunta hacia dónde van esas lecturas: “no sé cómo se van a leer estos fenómenos, si va a haber un traspaso a otro tipo de lecturas más complejas o no, pero si esto genera lectores bienvenido sea”.

Josefina Hagelstrom / Rosalia Draletti