SOCIEDAD


La motivación, una obsesión para el Gobierno

PERFIL COMPLETO

Empezaron hace más de diez años, pero recién ahora acaban de abrir su propio espacio: Paula Farías, Rodrigo Bello y Luciano Barreda trabajan con la improvisación mucho antes de que el fenómeno del stand up se reprodujera por los escenarios porteños. “No planificamos nada, porque eso anula el trabajo”, repiten como filosofía. Su show incluye multimedia, música fuerte y un ritmo ágil y televisivo, que es –consideran– lo que atrae a un público heterogéneo que se anima a sus shows de improvisación. Pero aunque fue su debut con funcionarios, no es la primera vez que el PRO organiza encuentros como el de la Usina del Arte. Asesor directo de Mauricio Macri, el filósofo Alejandro Rozitchner dio a distintas áreas de gobierno talleres “de entusiasmo”, que definió como “una serie de seminarios trascendentales para el desarrollo de la conciencia”. Sin ocultar sus simpatías por el macrismo, según se dice en las filas del Gobierno, el filósofo se encarga también de asesorar a los escritores de discursos presidenciales y enfatizar el uso de términos positivos, como “alegría” y “felicidad”.
También el gabinete porteño tuvo una charla motivacional con el trabajador social Daniel Cerezo sobre “pobreza, riqueza y felicidad”. En las redes sociales, se reprodujo el término “ministro de la felicidad” para referirse a él, y Cerezo se “deprimió”, según contó a la revista Noticias.
En el ministerio comandado por Andy Freire, en tanto, hay espacios para meditar y aumentar la productividad

C.F.E.