SOCIEDAD HABLA DARIO VILLANUEVA, SU DIRECTOR


La RAE anuncia que priorizará la versión digital de su diccionario

En la academia que vela por el español decidieron que la nueva versión sea, desde su origen, para la plataforma online, “así no habrá límites de espacio como en el papel”.

Desde Madrid

Sobre la calle Felipe IV, cerca del Palacio de Cibeles, en Madrid, el edificio de la Real Academia Española alberga las primeras ediciones de diccionarios y compendios de gramática que han ido mutando con el correr del tiempo. “Unas 25 millones de formas del español se suman cada año”, explica Darío Villanueva, el director de la Academia. Son palabras, modismos, muchas incorporaciones de otros idiomas, aunque el 75% viene del inglés. Y la mayoría está asociada a la tecnología e internet.
Ese caudal llevó a los 46 miembros del comité directivo a repensar la próxima edición del tradicional diccionario de la RAE. “Se concebirá, desde su origen, de forma digital. No habrá límites de espacio, como en el libro de papel”, agrega el encargado de resguardar una lengua que hablan unos 560 millones de personas en el mundo. “Una palabra se incorpora por extensión y frecuencia de uso y en la última edición hubo 93.300 palabras”. Así, en medio de pesados cortinados, muebles antiguos y escaleras de mármol, la modernidad se abre paso. “Estamos trabajando en conjunto con bancos y fundaciones en una base de datos del idioma del siglo XXI. Lo llamamos ‘el corpus’ del español”, detalla.
En la RAE están cómodos sumando términos en latín. Pero hay resistencia a incorporar palabras del inglés. Sin embargo, esa batalla muchas veces se pierde. “El español es la segunda lengua en el mundo por la cantidad de hablantes”, explica Villanueva para marcar la relevancia del idioma tanto de Miguel de Cervantes como de Jorge Luis Borges. “La lengua es propiedad de la gente que la habla. Entonces hoy se incluyen palabras en inglés. Se puede buscar una traducción pero depende de la aceptación que tenga en los hablantes. De todos modos, aconsejamos evitar los anglicismos innecesarios” sostiene. Y pone un ejemplo: “No deberíamos decirle tablet a una tableta, que originalmente además es una palabra en latín. Tablet, ¿es la tablet o el tablet? Si le decimos tableta se soluciona el tema. Además, el plural tablets no es prosodia española”.
En sus grandes ventanales, el lema “Limpia, fija y da esplendor” persiste y sigue vigente, según el director de la RAE. “Nos dicen que parece publicidad de detergente”, admite entre risas Villanueva. En el 1700 “limpiaba” el idioma de la contaminación del francés y hoy lucha con el inglés. A veces con idas y vueltas, “fija” la gramática y la ortografía. Y “da esplendor” como reconocimiento “a todos los que aportaron a la lengua”.
El uso del “para todos y todas” agobia a la Real Academia Española. “Si uno arranca el discurso así, debería decir después ‘estamos aquí reunidos y reunidas’ y eso es insostenible”, señala Villanueva. La cuestión de género sigue atada a las viejas reglas: es la palabra en masculino la que incluye a ambos géneros. “En otros idiomas, el inclusivo es femenino. En español, utilizarlo sería muy disruptivo. Hay mucho foco en lo políticamente correcto hoy, pero el lenguaje no es sexista hasta que se lo utiliza de esa manera”, concluye, categórico.



Patricia Valli