SOCIEDAD LA RED YA TIENE 190 KM.

Las ciclovías se alejan del centro y generan quejas de los vecinos

El sistema de carriles para bicis cubre casi el 50% de la Ciudad. En los barrios menos transitados cuestionan que los usan para estacionar.

Entre adoquines. En las calles de Flores, los ciclistas usan sus carriles aún con poco tránsito.
Entre adoquines. En las calles de Flores, los ciclistas usan sus carriles aún con poco tránsito. Foto:cuarterolo

Con la instalación, en los últimos meses, de la red de ciclovías en diferentes calles de Caballito, Villa Real y Flores, la Ciudad ya tiene “conectados” a través del sistema de bicicletas públicas y carriles exclusivos, 21 de los 48 barrios porteños. Más allá del crecimiento casi exponencial de este servicio –que también ostenta récords de uso–, la llegada de los carriles exclusivos a las zonas más descentralizadas de la Ciudad generó polémica entre algunos vecinos de esos barrios.

Quienes se oponen a su instalación sostienen que no sólo complica la circulación vehicular por sus calles, sino que también se reducen los espacios para poder estacionar. En la actualidad el sistema está compuesto por 200 estaciones de Ecobici, 2.500 unidades y una red de 190 km de extensión (ver aparte).

En la zona de Villa Real, por ejemplo, las ciclovías sobre Marcos Sastre, Elpidio García y la proyectada sobre Víctor Hugo generaron el rechazo de los vecinos, al punto que llegaron a frenar las obras sobre esta última arteria. “En este barrio no ayudan a los vecinos, al contrario, los perjudica. La de Marcos Sastre no lleva a ningún centro de trasbordo, mientras que la de Elpidio Gonzalez dificulta la entrada de ambulancias al hospital Vélez Sarsfield”, afirmó Silvia F., vecina de la zona e integrante del grupo #NoalaCicloviaenVH. “Las ciclovías en Villa Real casi no se utilizan. Las calles son poco transitadas y no se ven tantos ciclistas como en el Centro o en otros barrios. Además, no fueron consensuadas con los vecinos ni con la junta comunal, que somos el gobierno de cercanía. Tampoco se hicieron estudios de impacto ambiental”, aseguró Leonardo Farías (FpV), comunero de la Comuna 10.  En tanto, en agosto, el gobierno porteño habilitó carriles exclusivos en otras zonas de esa comuna. Una de ellas, sobre la calle José Enrique Rodó, entre Olivera y Lacarra. Además de agregar otras en la comuna 7, esta vez en Flores, que abarcan las calles  Balbastro, Primera Junta, y Culpina.

Victoria Colombo (Fpv), de la Comuna 4 –que nuclea los barrios del sur porteño–, coincide respecto de la falta de consenso con los vecinos al momento de instalar una bicisenda, y destaca la falta de control sobre las ciclovías en los barrios descentralizados. “Contenedores, tachos de basura y autos particulares muchas veces ocupan esos carriles. La falta de control se evidencia aún más en esas zonas de la Ciudad”, agregó.

Desde el Gobierno, en tanto, aseguraron que “el sistema juega un rol fundamental en el impulso de la bicicleta, al que apostamos desde 2009 y logramos transformar en protagonista”, señaló Juan José Mendez, secretario de Transporte porteño.