SOCIEDAD SEGURIDAD

Las desopilantes excusas de los borrachos para “zafar” de una multa por alcoholemia

El límite de alcohol en sangre es de 0,50, pero se reduce en motos y baja a cero para profesionales del transporte público. Los casos.

Las multas en estos casos van desde los 1.000 a los 6.000 pesos.
Las multas en estos casos van desde los 1.000 a los 6.000 pesos. Foto:Cedoc

Las excusas son variadas e ingeniosas. Está el que ruega que no lo multen porque se emborrachó festejando su cumpleaños, el que no tiene pudor en reconocer que bebió dos botellas de cerveza y el que se fuga cuando los inspectores de tránsito de la Ciudad le informan que le van a retener el auto.

Estos casos son una muestra de los 150 controles positivos de alcoholemia que se hicieron el mes pasado en el barrio porteño de Palermo por la Dirección General Cuerpo de Agentes de Control de Tránsito y Seguridad Vial, en conjunto con la Policía de la Ciudad.

La prueba se realiza de la siguiente manera: los conductores deben soplar en una pipeta durante siete segundos para determinar la cantidad de alcohol en sangre. El máximo permitido es de 0,50, salvo en los casos que sean profesionales del transporte público donde la tolerancia de alcohol es cero. En el caso de los motociclistas no deben superar el 0,20.

Las excusas de los conductores fueron desopilantes. "Es mi cumpleaños", se justifica uno de los automovilistas multados. "Me prestaron el auto -explica- porque sabían que iba a festejar. Me dijeron usalo. Yo te soy sincero. Fijate mi documento: es mi cumpleaños hoy. ¿Podemos evitar esto?". El control de este joven arrojó el doble de alcohol en sangre permitido: 1.

Otro fue el caso de un hombre de nacionalidad china, que se divertía con haber salido a manejar después de tomar dos botellas de cerveza. "Me parece que está bien", respondió sobre el control que, obviamente, le dio positivo. "Tomé cerveza. Dos botellas", confesó entre risas y sin bajarse del auto.

Entre las excusas también hay casos como el de una rubia brasileña que argumentó sufrir EPOC, y que la enfemedad no le permitía soplar de manera sostenida a través de la pipeta. Llegó a sacar las radiografías para justificar que no podía soplar.

Otro automovilista multado prefirió escapar a toda velocidad cuando los inspectores le informaron que le iban a retener el auto, pero obvió un pequeño detalle: ya había entregado el carnet de conducir y su documento.

En otra de las situaciones registradas por las cámaras, un hombre que iba en la parte de atrás del asiento de la moto, explicó que no usaba el casco para no despeinarse, mientras que el que manejaba quería evitar la multa aduciendo que como el iba manejando no veía si su acompañante tenía puesto o no el casco.

Según estadísticas oficiales en el barrio de Palermo, los resultados positivos de alcoholemia son 4,6% y superan en más de un 70% la media del resto de la ciudad que es del 2,7%.

Las multas en estos casos van desde los 1.000 a los 6.000 pesos, y en todos los casos se acarrea el vehículo a la playa de infractores.