SOCIEDAD INFORME 2015


Las otras víctimas del femicidio: 322 chicos se quedaron sin mamá

Este dato de La Casa del Encuentro pone en relieve el caso de los menores que viven con sus padres ya condenados. Piden la pérdida de responsabilidad parental para esos casos.


Foto:Captura Youtube

El año pasado 286 mujeres fueron asesinadas por el solo hecho de ser mujeres, y 322 hijos e hijas se quedaron sin mamá. El dato se desprende de un nuevo informe de femicidios que presentó la ONG La Casa del Encuentro, donde además se indica que de esos 322 chicos y chicas 214 tenían menos de 18 años. La gravedad de estas cifras es que muchas veces esos chicos terminan viviendo con los femicidas, ya que según el informe en más de la mitad de los casos el asesino es la pareja, novio, esposo o ex de la víctima, que en muchos casos es también el padre de los chicos.
El caso de Josefina, la hija de Adriana Marisel Zambrano –su nombre fue puesto al observatorio que genera los informes de femicidios– es ilustrativo de este drama: tras cumplir la condena por el crimen de Adriana en 2008, quien entonces era su ex pareja, José Manuel Alejandro Zerda ya goza de un régimen de visitas y ahora reclama judicialmente la tenencia de su hija, que tenía sólo 9 meses al momento del femicidio de su mamá, y estaba en la misma casa donde Zerda la mató.
La preocupación de la familia Zambrano, que vive en Palpalá, Jujuy, no es única en el país; en internet puede verse un video donde el empresario Daniel Bellini, el dueño de Pinar de Rocha, quien en 2011 había sido condenado a 15 años de prisión por el femicidio de su mujer, Morena Pearson, está en su casa con la hija que tuvo con Pearson, y de quien también tiene la tenencia, luego de que le otorgaran la prisión domiciliaria por sufrir mal de Parkinson.
“¿Cómo tengo que pedirle al juez Ruiz del tribunal 5 de San Isidro que saque a los hijos de mi hermana Rosana Galliano de la casa de los asesinos?”, se preguntaba hace unos días por Facebook Oscar Galliano, hermano de Rosana, asesinada en 2008 por su pareja, José Arce, quien fue encontrado culpable y sentenciado a cadena perpetua.
Tras obtener la prisión domiciliaria, Arce volvió a su casa a vivir con los dos hijos que tuvo con Rosana, y con su madre, Elsa Aguilar, quien también fue hallada cómplice del femicidio.

Proyectos. En ese contexto, desde La Casa del Encuentro impulsaron un proyecto de ley de pérdida de responsabilidad parental para el femicida condenado, que en diciembre del año pasado ingresó a la Cámara de Diputados, con apoyo de legisladores como Margarita Stolbizer y Victoria Donda. Y existen otros proyectos similares de otros bloques legislativos.
El proyecto incorpora al Código Civil el artículo 700 que establece que el padre queda privado de la responsabilidad parental por ser condenado como autor, coautor, instigador o cómplice del delito de homicidio agravado contra la madre de sus hijos, respecto de ellos, y que la condena penal firme establece dicha privación. Así, ni Zebra, Bellini o Arce podrían vivir con sus hijos, ni los cientos de femicidas cuyos casos, ante la escasez de estadísticas oficiales, no se conocen pero también obtienen este beneficio.

 

Cada 30 horas muere una mujer

En Argentina, cada 30 horas una mujer muere por el solo hecho de ser mujer. Así lo determinó un nuevo informe de femicidios que presentó la ONG La Casa del Encuentro, junto a la Fundación Avon, donde se estableció que 286 mujeres fueron víctimas de femicidio en 2015. De 2008 a la fecha, cuando la ONG comenzó con los informes, los casos de mujeres asesinadas ascienden a 2.094.
En la mayoría de los casos, las víctimas conocen a su femicida: en 121 casos fue el esposo, pareja o novio y en 52 casos fue el ex esposo, ex pareja o ex novio. Este año en setenta casos las mujeres fueron baleadas, en 54 fueron apuñaladas, en 44 golpeadas y en otros cuarenta incineradas o estranguladas. “En 2014 tuvimos nueve casos de mujeres incineradas, el año pasado fueron 21”, dijo Ada Rico, titular de la ONG. El hogar sigue siendo el lugar más peligroso para las mujeres: en 138 de los casos fueron asesinadas en sus propias casas, y en 42 casos tenían denuncias u órdenes de exclusión del hogar de quienes las terminaron matando.



Josefina Hagelstrom