SOCIEDAD DEPORTE INFANTIL

Los chicos se suman al furor por el running y compiten en ‘minicarreras’

Ahora las competencias de adultos incorporan su versión kids, con distancias de 1 a 3 kilómetros, para menores de 5 a 15 años. La mayoría participa con sus padres.

Foto:Cedoc.

Correr está de moda, y el furor por el running ahora se extiende a los más chiquitos. Así, las carreras que casi todos los fines de semana llenan las calles porteñas de runners entusiastas, ahora también suman su versión “mini”. El último fin de semana,  por ejemplo, la competencia de Lanpass convocó a 350 chicos de entre 5 y 15 años que se pusieron sus camisetas fluorescentes y corrieron en Palermo su propia carrera de 1K. Y no fue la excepción.

En lo que va del año, las “minicarreras”, que en muchos casos acompañaron las de los adultos, contaron con miles de inscriptos, cifra que va creciendo año a año según aseguran sus organizadores. Así, cinco mil chicos participaron de la última edición de la Disney Magic Run, que se hizo en noviembre en Puerto Madero; mientras que otros seis mil corredores –en parejas de padres e hijos– corrieron en la que Cartoon Network organizó en octubre en el Hipódromo de San Isidro. La lista sigue: en la última edición de los 42K de la maratón de Buenos Aires, en tanto, la versión “mini”, de 1,2K y 3K contó con 423 chicos de 13 a 16 años.

“Los chicos suelen ser los hijos de los corredores que vienen a las carreras, que los  acompañan los domingos a  la mañana, ven la cantidad de gente y se entusiasman”, cuenta Mariano Alvarez, director de TMX Team, organizadora de la carrera de Disney y de Lanpass. Además, el hecho de que cada vez más mujeres participen de las mismas, también fomenta que lleven a sus hijos y se propone como un programa en familia. Pero aclara que, en el caso de los más chicos (de 5 a 10 años), no hay ganadores ni perdedores: todos los participantes se llevan a casa su remera y medalla. Y si bien las carreras de los más chicos no se piensan desde una lógica competitiva, sino desde una postura más bien lúdica, los profesores de educación física coinciden en que es una puerta al deporte. Correr, por ejemplo, los ayuda a fortalecer el corazón, a mejorar la circulación y a desarrollar su capacidad aeróbica. También colabora a combatir el sedentarismo y la obesidad infantil. Todo, siempre y cuando, no suponga un grado muy elevado de rendimiento.

De las carreras con los más chicos suelen participar los mismos padres o profesores de educación física que los acompañan para que todos lleguen a destino. “Lo importante es considerar si la distancia es apropiada para su edad y prepararlos para que lleguen enteros y sepan regular el aire. Está bueno enseñarles que cuando se cansen paren, porque la idea es que no tengan mala sensación, sino que así se acerquen al deporte”, dice por su parte Andrés Deza, profesor de Educación Física y referente de la Federación Atlética Metropolitana (FAM). “Nosotros ponemos un profesor que corre adelante, y la consigna es que nadie lo puede pasar, porque si no, arrancan corriendo con todo y no dimensionan cuánto es un kilómetro”, agrega Alvarez.

Y más allá de las carreras, los especialistas remarcan la importancia de la constancia del deporte en los chicos, aunque sea en forma de juego. “Hacer ejercicio, jugando, es bueno desde que los chicos nacen, y lo ideal es que si van a competir, hagan algún tipo de deporte de dos a tres veces por semana”, agrega Deza

Un fenómeno mundial
Si bien el fenómeno de los chicos runners está recién llegando al país –principalmente de la mano de las marcas que organizan las carreras–, ya está instalado en el mundo. En España, por ejemplo, hay sitios dedicados a los “niños runners”, donde hay noticias de las carreras, y se comparten recomendaciones. En el mundo existen casos extremos de chicos que compitieron en carreras, con distancias más apropiadas a los adultos y al alto rendimiento, que a su edad. Tal es el caso de los norteamericanos Winter Vinecki, una chica de 14 años que corrió una maratón de 42K en cada continente; y de Anthony Russo, quien a los cinco años corrió media carrera de 10K.



Josefina Hagelstrom