SOCIEDAD DETENCIÓN Y DRAMA

Los rugbiers en Brasil piden ayuda diplomática y aseguran: "Hay saña"

Tres de los siete jugadores ya están libres pero no pueden volver al país. 

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Foto:Cedoc

El drama de los rugbiers argentinos detenidos en Brasil parece encaminarse a un final. Tras idas y vueltas, la Justicia liberó a tres de los siete jugadores de Los Cedros acusados de romperle la mandíbula a un comisario. Sostiene que hay "saña" y piden intervención diplomática.  

Tomás Fernández, Hernán González y Adrián Donato fueron liberados. Sin embargo, Patricio Velázquez, que formaba parte de este grupo que cayó en prisión el 11 de marzo sufrió algunos percances impensados. Según contó a Perfil.com el entrenador del equipo, Pablo Di Nisio, el caso de Velázquez se demoró por cuestiones de forma: “Su apellido figuraba con s, pero se escribe con z, entonces primero tienen que arreglar eso”, explicó.

Por su parte, Di Nisio explicó que desde un principio los medios locales instalaron que habían agarrado al policía entre los siete. “Ya hicieron lugar a los pedidos de eximición de prisión que se presentaron para los dos grupos de detenidos, por lo que todos tienen que salir”. “Una vez que estén afuera, el próximo objetivo es que vuelvan a la Argentina lo antes posible”. 

"Necesitaríamos que se metan (en referencia a Cancillería) porque ya se volvió un tema diplomático y de saña para con los argentinos", indicó a este medio Juan Ignacio Borgogno, jugador de Los Cedros que se encontraba en el boliche al momento de los incidentes.

Quienes permanecen detenidos son Ignacio Iturraspe, Matías Tapia y Fermín Ibarra, que no integraban el primer grupo de detenidos ya que nadie los reconoció como partícipes de la pelea. Los tres gozaban de libertad condicional y obtuvieron una autorización para volver a la Argentina, pero fueron detenidos por un comisario cuando ya se encontraban arriba del avión.

“Los acusaron de intento de fuga, a pesar de que tenían ahí mismo el hábeas corpus para mostrar”, relató a este medio Borgogno.  

Borgogno enumera la lista de irregularidades que enfrentaron los argentinos a lo largo del proceso: “Lo primero que se hace cuando se detiene a un extranjero es avisar al Consulado, pero nunca ocurrió. Tuvimos que avisar nosotros. Tampoco nos decían donde estaban los detenidos: nos pasearon por comisarías e incluso cuando llegamos donde ellos estaban, nos dijeron que no los tenían”.

“A los cuatro primeros detenidos los acusaron de desacato a la autoridad, pero el policía nunca se identificó, ni tampoco fue lesionado por ninguno de ellos. A los otros tres los detienen por intento de fuga cuando habían recibido autorización de un juez”, indicó.

(*) Especial para Perfil.com | Twitter: @Juliandimperio y @Amorsergioariel



Julián D'Imperio y Sergio Amor *