SOCIEDAD NO HAY INSPECCIONES PARA PARTICULARES

Manejo del gas: faltan controles de las empresas y de los usuarios

Foto:Télam

La explosión por un escape de gas en un edificio de Rosario encendió el alerta sobre la seguridad en los edificios. La pregunta inevitable es si lo que pasó fue un hecho aislado de negligencia o si puede pasar en cualquier momento y lugar. Los especialistas advierten sobre la ausencia de controles, y a la vez sobre la falta de conocimiento y preparación de los usuarios.

El arquitecto rosarino Rubén Benedetti, especialista en temas de higiene y seguridad en la construcción y director académico en la UNR, advierte que “no hay una legislación nacional que diga que un edificio de viviendas tiene que tener tal medida de seguridad”, y explica que “a la hora de pensar medios de evacuación y protección contra incendios, todas las medidas se toman basadas en el Decreto 351/79 reglamentario de la Ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo, pero que es sólo para edificios de uso laboral”. En ese contexto, analiza que “para los que no son supermercados, call centers, fábricas, no hay legislación específica”.

Sí existen reglamentaciones de edificaciones o códigos de edificación, de índole municipal. Sin embargo, ante cualquier modificación dentro de la reglamentación el tipo de controles cambiaría para las nuevas edificaciones, y lo que sucede es que “conviven edificios con estándares de seguridad de ocho puntos con otros de cinco y otros de cero”, dice.

Por su parte, el arquitecto Jorge Carelli, especialista en instalaciones de edificios y profesor de la UAI, sostiene que se debe diferenciar entre normas de higiene y seguridad y aquéllas relativas al gas. Las últimas, que son nacionales y competen a todas las distribuidoras que entraron en escena con las privatizaciones, “establecen las condiciones que debe cumplir una instalación en cuanto a materiales, artefactos, forma de instalación, ventilaciones”.

Sin embargo, una vez que el servicio está funcionado es el propietario del inmueble quien pasa a hacerse cargo de que se cumplan y se mantengan las instalaciones previamente aprobadas.

En ese sentido, ambos coinciden en que un cambio cultural en la sociedad en materia de control en los servicios eléctricos y de gas es esencial. “Nadie considera que alguien puede tener algo peligroso dentro de su casa”, dice Benedetti.

Asimismo, Carelli coincide en que “cada vez hay más elementos y mayores cargas eléctricas que todo el mundo sobrecarga, y hasta que no saltan, nadie se preocupa”.



Josefina Hagelstrom