SOCIEDAD

Mariela no aparece y el acusado está acorralado

Mensajes de texto amorosos, el registro en las cámaras de seguridad, la declaración de un testigo y el peritaje a un auto gris son las pruebas que comprometerían a un ex policía por la desaparición de Mariela Bortot (40) en Inriville, en Córdoba. Se espera su declaración.
El detenido es Jorge Alberto Orellano (58), que estaba en la mira de la Justicia junto a otros siete sospechosos. El ex policía está casado, tiene hijos y trabajaba como custodio del predio que era propiedad del intendente de Inriville y corresponde a la zona donde la mujer desapareció. Además, Orellano participó activamente de la búsqueda de Bortot en los primeros días.
Las cámaras de seguridad de una estación de servicio lo ubican antes de las 18 con una ropa y por la noche cambiado y todo embarrado. Otra persona lo vio hablando con Mariela en la zona de la desaparición. Lo cierto es que luego de los resultados de los peritajes al auto que conducía se ordenó su detención. Allí se encontró un preservativo usado. El abogado defensor, Diego Barovero, dijo al diario La Voz del Interior que Orellano “es inocente” y aún se espera su indagatoria.
La presunción de los investigadores es que Orellano habría atacado a Bortot con la intención de abusar de ella sexualmente, debido a que la mujer lo rechazaba, como quedó registrado en mensajes de texto. Por esta razón se teme que el hombre la haya asesinado y se haya deshecho de su cuerpo. Por otro lado, las hijas de Bortot convocaron por las redes sociales a sus vecinos para que las ayudaran a buscar a la mujer desde el último día que la vieron, el 25 de enero.



Nadia Galan