SOCIEDAD ESTAN ABIERTOS AL PUBLICO Y TIENEN VISITAS GUIADAS


Miradores invitan a descubrir Buenos Aires desde las alturas

El Barolo, la Galería Güemes, el CCK y el Club Alemán se mezclan con la fisonomía urbana. Y en la Torre de la Ciudad se ve hasta a 80 kilómetros.

Igual que las principales ciudades del mundo, que abren sus rascacielos y monumentos para ser admiradas desde arriba, en Buenos Aires hay al menos cinco edificios desde donde se puede, por un momento, hacer una pausa y redescubrirla desde las alturas. Están abiertos al público, algunos tienen visitas guiadas y son gratuitos. Otros, como la Torre de la Ciudad, son un emblema de un espacio que está a punto de transformarse.
Si trazáramos un circuito imaginario, lo ideal sería iniciar el recorrido por el Microcentro porteño. En plena City porteña, escondida entre los edificios de Florida al 100, la Galería Güemes tiene el único mirador de 360 grados de la zona. Quienes lleguen hasta el piso 15 pueden descubrir el lado B de edificios emblemáticos como la Catedral o la antigua tienda Harrod’s. Además, claro, de una vista panorámica del estuario del Río de la Plata y de las diferentes cúpulas que forman parte del entorno del mirador. “La diversidad arquitectónica de Buenos Aires permite obtener una variada gama de vistas de esta zona de la Ciudad que desde abajo nadie imagina, como por ejemplo las quince cúpulas del sur porteño”, asegura el arquitecto Néstor Zakim, encargado de las visitas guiadas, que se hacen todos los miércoles a partir de las 16 y cuestan $ 40 por persona.  
La recorrida puede continuar por el Bajo porteño. En este caso, la visita obligada es el restaurante Zirkel, del Club Alemán. Ubicado en Corrientes 327, en el piso 22, está dispuesto de espaldas a Ciudad. Desde sus amplios ventanales, se observa desde la Reserva Ecológica hasta la llamada isla Demarchi, al final de Puerto Madero con una inmejorable vista del Río de la Plata. A pocas cuadras de allí, el remozado Centro Cultural Kirchner (CCK) ofrece a quienes disfrutan del turismo de altura el mirador de su cúpula. En el último piso del ex Palacio de Correos, los visitantes pueden tener una vista privilegiada del tejido urbano y torres de Puerto Madero, la Costanera Sur, el entorno de Plaza de Mayo y la zona de Catalinas. La visita al mirador forma parte del recorrido guiado del CCK, previa inscripción –gratuita– en la página: www.cck.gob.ar.
La Avenida de Mayo también cuenta con su punto estratégico en altura. Al 1300 está el Palacio Barolo, que tiene su mirador instalado a cien metros de altura. En esta caso, las vistas que devuelve la Ciudad se concentran en la Plaza de los Dos Congresos, Monserrat, el centro porteño y el Río de la Plata. Los hermanos Miqueas y Tomás Thärigen, cuyo bisabuelo trabajó en el edificio, realizan las visitas guiadas diurnas y nocturnas por esta obra arquitectónica porteña, explicando su inspiración en la Divina Comedia de Dante Alighieri. Los precios de las visitas arrancan en los $ 155 por persona.
Más alejado del Centro se encuentra el punto más alto del país: la Torre del Parque de la Ciudad, en Villa Soldati. Su mirador de 360º está a 176 metros de altura, lo cual equivale a estar en un piso 65. Desde allí, y en un día claro, se puede ver hasta a 80 km de distancia. Las panorámicas son impresionantes y todo parece al alcance de la mano. Desde allí se observan, entre otros, el delta del Paraná, los aeropuertos de Ezeiza y Aeroparque, el Puente Pueyrredón, Quilmes y San Martín.  Abre fines de semana y feriados, y cobran $ 60 para subir. Pero vale la pena.

Redacción de Perfil.com