SOCIEDAD FORMACION DESPUES DEL TITULO

Mitos y verdades sobre los estudios de posgrado

Desde su auge en los 90, la educación para graduados va ganando adeptos con distintas ofertas académicas. La desarticulación entre los niveles educativos, públicos y privados. La preeminencia del profesionalismo por sobre el análisis.

Los posgrados en la Argentina estallan en la década del 90, más allá de las opciones académicas en campos disciplinares específicos en las universidades públicas con tradición en doctorados. Frente a este contexto y a la escasa difusión de estudios sobre el sistema educativo surgen ideas bastante aceptadas por todos, pero que encierran un grado de dificultad por su escasa veracidad. Llamaremos a estas ideas “espejismos académicos”.

1. Los posgrados son la modalidad de enseñanza que requiere la sociedad del conocimiento. Constituye una idea extendida que en la actualidad vivimos en una sociedad donde el conocimiento es el recurso más preciado, el conocimiento estaría marcando un salto en la historia de la humanidad. Hoy existe cierto consenso en plantear la centralidad del conocimiento, sobre todo en autores abocados a la problemática de la universidad (Toffler 1981, Pérez Lindo 2005, Marquis 2008, Rama, 2008). ¿Por qué se ha planteado que esta idea es un espejismo? Por la sobrevaloración que se hace del conocimiento como agente que marca una época.

2. El posgrado es garantía de calidad de enseñanza. Se considera que la enseñanza de posgrado es de calidad y garantiza el prestigio de la institución, que está en directa relación con la oferta de posgrado que ofrece.

Cuando se indaga sobre los fundamentos que se brindan para hablar de la calidad educativa, se observa que éstos presentan dos dimensiones. Por un lado, la calidad del posgrado estaría garantizada por el cuerpo docente. Poco importan las condiciones institucionales, pedagógicas y laborales en que sucede la enseñanza.

Otra idea en que se fundamenta la calidad es la obligatoriedad de la evaluación de los posgrados. Pero son las consecuencias de la evaluación las que distorsionan el sistema, pues tras los resultados de la evaluación vienen los premios o castigos.

3. Existe una evolutiva del sistema universitario al pasar de la enseñanza de grado al posgrado. No sólo no hay continuidad entre el grado y el posgrado en Argentina, sino que existen diferencias radicales entre ellos. Diferencias que establecen una profunda barrera que separa un nivel de otro.

4. La articulación del posgrado con la investigación. Es una idea compartida que las carreras de posgrado están vinculadas a los programas de investigación, articulación que tiende a profundizarse a medida que se avanza de nivel. Los posgrados, al igual que el sistema de grado, si bien poseen programas de investigación, se encuentran predominantemente vinculados al mercado y al Estado, nexos que brindan la identidad de la mayoría de las universidades

La articulación de los posgrados con los programas de investigación se produce con mayor frecuencia en las disciplinas exactas, en otras áreas la articulación es más difícil.

5. Articulación entre los niveles de posgrado. Se dice que el posgrado posee un nivel de articulación: primero la especialización, sigue la maestría, luego el doctorado y por último el posdoctorado.

Se sostiene una complejidad creciente en cuanto al tiempo de realización, los requisitos de ingreso, la profundidad del trabajo o tesis final, el perfil de la carrera: desde actualizar a los alumnos en un área de conocimiento hasta ser productores de conocimientos especializados en un área determinada, etc. (Rama, 2008)

Implica que los niveles se justifican en virtud de una mayor rigurosidad, profundidad y excelencia a medida que se pasa de un nivel a otro. La diferencia podría estar en las tesis, pues la tesis de doctorado supone calidad y originalidad, mientras que la de maestría supone una puesta o estado del arte original de una determinada problemática.

Por último, entre los doctorados y los posdoctorados no hay ninguna articulación, salvo que para realizar un posdoctorado se requiere tener un doctorado.

La articulación, en lugar de pensarse de nivel a nivel, tendría que pensarse al interior de cada universidad al interior de carreras afines.

Conclusiones. El perfil de la universidad argentina, más profesionalista que humboldteana, tiene y tendrá su impacto sobre un sistema donde el nexo con los proyectos de investigación, tan necesarios en los doctorado y posdoctorados, es débil, mientras que es fuerte la conexión con los requerimientos del mercado.

Resulta complejo pensar en una política consistente de posgrado, cuando no existe una consistente política del sistema de educación superior.
La coordinación es una de las funciones primordiales de la conducción política, la desarticulación pone en evidencia o una mala política o la ausencia de ésta. Por ello, en Argentina lo que ha habido es: desarticulación del sistema político; desarticulación entre el sector público y privado, tanto en universidades como entre empresas y Estado; desarticulación disciplinar de las ciencias básicas y tecnológicas con las ciencias de la salud, humanas, sociales; desarticulación entre los niveles de enseñanza, es decir, entre el grado y el posgrado, y entre los niveles del posgrado, y entre docencia e investigación.

Tenemos demasiadas preguntas, pocas respuestas institucionales y demasiado voluntarismo por parte del profesorado de posgrado, que innova con sus investigaciones, que traslada (transposición didáctica) hacia los núcleos formativos una mirada crítica de los procesos que generan, desarrollan y transfieren el conocimiento en múltiples campos disciplinares.

Pensar y socializar el cuarto nivel académico con su ciudadanía es instalar un debate ausente en contextos públicos, donde si bien el ciudadano debería tomar nota de estas realidades que vivimos los académicos y que forman parte de la optimización de la vida social en múltiples aspectos. La academia es una construcción colectiva en la que todos somos agentes activos.

* Director del Doctorado en Educación en la UCSF.
** Docente e investigador de la UNSL.



Redacción de Perfil.com