SOCIEDAD TRISTE NOTICIA

Murió Justina Lo Cane, la nena que esperaba un trasplante de corazón

Estaba internada en la Fundación Favaloro. La menor de 12 años padecía una cardiopatía transgénica que le fue diagnosticada cuando apenas tenía 18 meses de edad.

Murió Justina, la nena de 12 años que esperaba un trasplante de corazón.
Murió Justina, la nena de 12 años que esperaba un trasplante de corazón. Foto:Cedoc
Justina Lo Cane, la nena de 12 años que estaba internada desde principios de agosto en la Fundación Favaloro a la espera de un trasplante de corazón, murió este miércoles. La menor padecía una cardiopatía transgénica que le fue diagnosticada cuando apenas tenía 18 meses de vida.
 
Después de estar más de 60 días en terapia intensiva, a comienzos de noviembre Justina se encontraba en estado crítico por lo que necesitaba un trasplante de manera urgente.

A principios de este mes, la mamá de la chica escribió un texto donde pedía ayuda para la nena: "Mi hija está internada en la Fundación Favaloro a la espera de un trasplante de corazón. Su estado es crítico, día a día su cuerpo se debilita, cuesta más verla sin que los ojos se me empañen", señaló.

"Estoy desesperada, como toda madre lo estaría. Porque la veo ahí, en esa cama, le cambiaría el lugar y daría mi vida por volver a verla despertar en casa, rodeada de sus amigas, escuchando música y pintando. El 9 de diciembre Justina cumple 13 años, sueño con ese día recuperándose en casa con el corazón ya trasplantado. Necesito creer en esa imagen, necesito saber que mi hija después de tanto sufrimiento va a tener un final feliz", concluyó.

Campaña. El tiempo que Justina esperó recibir el corazón que nunca llegó, concientizó sobre la importancia de donar órganos con una campaña que tenía el lema:"Multiplicar la vida por 7". 

La adolescente le pidió a su familia y a sus amigos que la ayuden a expandir el mensaje para que la sociedad entienda la importancia de ser donante de órganos. En esa ocasión Ezequiel Lo Cane, padre de la menor, explicó que cuando Justina supo que necesitaba un trasplante, no pensó en ella sino en los demás: “Papi, ayudemos a todos los que podamos”, le manifestó su hija. 

Esas palabras fueron las que fomentaron la idea de 'Multiplicar la vida por siete', dado que cuando una persona muere y dona sus órganos, les puede prolongar la vida a siete personas. Y a veces a 9 o 10, porque hay tejidos que también pueden implantarse en otro ser humano. Con el hashtag #LaCampañadeJustina la idea de la joven se viralizó en redes sociales.