SOCIEDAD TRANSPARENTAR EL TRABAJO

Oficinas abiertas, una tendencia en alza que llega hasta la gestión pública

PERFIL recorrió las futuras oficinas del Gobierno porteño en Parque Patricios, donde casi no existen espacios cerrados. Las empresas que ya incorporaron esta modalidad.

Foto:Nestor Grassi

A menos de un mes de iniciarse la relocalización de las oficinas del Gobierno de la Ciudad a Parque Patricios, PERFIL recorrió el edificio donde se mudarán nada menos que 6.784 empleados. El líder del PRO, Mauricio Macri y equipo desembarcarán en el edificio sustentable de la calle Los Patos al 3100, diseñado por el británico Norman Foster, originalmente como casa central del Banco Ciudad. Además de su diseño, en el proyecto sobresale la tendencia de “open spaces”, plantas libres, sin compartimientos estancos ni despachos personales cerrados. 

La decisión de eliminar las oficinas y salas de reuniones múltiples fue tomada por Macri hace más de tres años, luego de una visita al por entonces alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg. Al llegar a la alcaldía el líder del PRO divisó con sorpresa que Bloomberg se levantaba para recibirlo entre decenas de escritorios y empleados. Y a la hora de invitarlo a un café, lo hizo en la máquina ubicada en uno de los pasillos del lugar.

La misma fórmula de trabajo se replica hoy en grandes empresas donde prima la búsqueda de generar cercanía, comunicación y evitar las diferencias de los roles. “La planta abierta da mucha flexibilidad y garantiza mejoras en el trabajo en grupo. Favorece a la adaptación de la dinámica laboral y se aducúan a los tiempos donde desaparecieron los límites físicos”, explica al respecto Víctor Faingold, CEO de Contract Workplaces, dedicada al diseño y construcción de espacios abiertos en el país.

En el edificio de la calle Los Patos los despachos del jefe y vicejefe de Gobierno, la Jefatura de Gabinete de Ministros y el ministro de Gobierno porteño serán compartimientos vidriados y transparentes. La medida colabora con el concepto de estar siempre visible, algo que apunta a generar transparencia en el ejercicio de lo que se está haciendo. “Hay una necesidad en todas las organizaciones de generar confianza y el equipo de trabajo necesita tener transparencia, saber lo que está pasando y que no hay nada que ocultar”, suma Faingold.

Para Franco Moccia, subsecretario de Planeamiento y Gestión de Control porteño, “las salas transparentes  tienen que ver con un cambio en la manera de gestionar la función pública, para alinear al funcionario con el vecino”, dice. La oficina del jefe de Gobierno será la única que tendrá un anexo de reuniones para ocho personas.

En acción. De la misma manera que lo aplicará el Gobierno porteño, varias empresas ya adoptaron esta fórmula. Para MercadoLibre la base de su éxito es “la integración de la estructura”. “Tenemos una cultura organizacional basada en el trabajo en equipo y con una fuerte impronta en las comunicaciones puertas abiertas, inclusive el CEO”, explica Sebastián Lopez Silva, VP. de RRHH de la empresa. En sintonía, la compañía de tecnología Medallia aprovecha la oportunidad que ofrece la falta de divisiones para iniciar trabajos cruzados con otros colegas. Así fomentan la interconsulta e inician proyectos multidisciplinarios. Agustina Ruiz, de la empresa Microsoft Devices, coincide y agrega que “saber lo que hace todo el día el resto de tus compañeros es una ventaja para trabajar a la par”. Para el psicólogo laboral organizacional, Eduardo Press, “los espacios abiertos favorecen la comunicación interpersonal y gestual”. “Si está bien realizado es una herramienta favorable. Pero el riesgo de incorporar estos espacios es que se utilicen como herramienta de control”, sostiene.

Movimiento. En Unilever fueron por un paso más y establecieron la modalidad de agile working, que permite que la persona pueda elegir dónde trabajar cada día. Por eso los escritorios no están asignados, a excepción de los Vicepresidentes, que cuentan con oficinas cerradas. “Cambiamos el desktop por la laptop para que los empleados puedan trasladar su computadora. Ubicamos lockers para que guarden sus pertenencias”, dice Romina Zamparolo, gerente de Recursos Humanos de Unilever.

La sede del Gobierno porteño también tendrá un sector de estacionamiento para cien bicicletas. La obra incluye vestuarios para que los empleados puedan ducharse y cambiarse luego de pedalear.
Belén Stanisci, directora de  Recursos Humanos de la consultora de medios Edelman Argentina, que también apostó a esta modalidad, sostiene que en su caso el “estilo descontracturado, minimalista, luminoso y a favor de los recursos sustentables ayudan a la organización y al orden de un lugar donde pasan muchas horas del día”.



Gisela Nicosia / Claudio Corsalini