SOCIEDAD COMO FUNCIONA EL CIRCUITO LOCAL

Por falta de controles, bandas narco envían droga por encomienda

Los escasos registros en las terminales de ómnibus y las receptorías de correos de Argentina facilitan el tráfico interno. 

Foto:Cedoc Perfil

Dos mujeres se presentaron en una sucursal del correo de calle Lavalle, en la localidad bonaerense de Quilmes, para retirar unas cajas provenientes de Misiones. Miembros de la Prefectura Naval Argentina, que hacían el seguimiento de la encomienda, dejaron que salieran del local con los tres paquetes. Cuando creían que habían cumplido con su parte del plan sin ser descubiertas fueron detenidas en la vereda del local. En el interior de las cajas había unos sesenta kilos de marihuana.

El ingenio de los narcos no entiende de límites. La droga viaja de norte a sur del país en autos particulares, camuflada en distintos objetos o a través de mulas. Pero también utilizan el servicio de encomiendas para hacer circular la droga en el mercado nacional. “Esta modalidad es considerada segura para el contrabando de estupefacientes y de difícil detección”, coinciden los especialistas consultados por PERFIL. Para no ser descubiertos utilizan nombres falsos en el remitente y evitan contratar “mulas” que al ser detenidas podrían delatar a la banda.

Además de las detenciones en Quilmes, en Mendoza se produjo una situación similar. La policía demoró este viernes a un chico de 14 años cuando fue a retirar una caja que había llegado a Malargüe a través de una empresa privada de encomiendas. En su interior había seis kilos de marihuana y tenía como destinatario un lubricentro inexistente.

En octubre pasado fue condenada una banda integrada por 21 personas que utilizaba encomiendas para hacer circular la droga y que había sido desbaratada en 2011 tras el operativo “yeso blanco”. En este caso, el circuito comenzaba en Bolivia, pasaba por Salta, llegaba a la villa 1.11.14 de Capital Federal y de allí era enviada por encomienda hasta la Patagonia, donde se comercializaba.

Características. En cada encomienda se pueden ocultar hasta veinte kilos de marihuana o cocaína; la primera es la más traficada por esta modalidad. La falta de controles constantes en terminales de micros como en locales del correo facilita la circulación de estupefacientes por este medio, consideran los especialistas. “Es muy común que las bandas utilicen nombres imaginarios tanto en el remitente como en el destinatario, por eso es muy difícil detener a los implicados en este delito. Después el receptor utiliza el ingenio para retirarlas o está en connivencia con algún empleado de los depósitos”, explica el juez federal de Orán, Salta, Raúl Reynoso. “Un 70% de estas encomiendas con droga se transporta en micros porque los controles en las terminales son aleatorios, y en menor medida se utiliza el correo”.
Por su parte, el comisario Leonardo Bustos, jefe de la División Drogas Peligrosas de Chubut, destacó que esta modalidad es utilizada para la “distribución interna, de una provincia a otra” y plantea como ventajas para los traficantes que se “evita la contratación de mulas que podrían delatarlos sin son detenidas”.

“Las provincias se alimentan de encomiendas y para los narcos les resulta seguro porque en la mayoría de los casos llega a destino sin mayores problemas”, describió el presidente de la Asociación Antidroga Argentina, Claudio Izaguirre.

Los especialistas apuntan a la “investigación” como el factor fundamental para desbaratar estas bandas. “Cuando tenemos una pista ordenamos una guardia vigilada de encomienda. Si el paquete viaja en micro se dispone a un efectivo de la fuerza que  se mezcla entre el pasaje y actúa cuando la encomienda es retirada en destino. Cuando la vía es el correo postal se espera a que el destinatario busque su paquete para detenerlo”, describe Reynoso. Mientras que Bustos agrega que “la venta de droga sigue las leyes del mercado y su transporte se va acomodando para evitar los operativos que se van realizando”.

De España a la Argentina
No sólo marihuana y cocaína salen por encomienda,  sino también drogas sintéticas. Hace seis meses cayó parte de una banda que utilizaba a estudiantes universitarios colombianos para que se presentaran en las oficinas del Correo Argentino de Retiro para retirar paquetes que supuestamente contenían juguetes didácticos, aunque en realidad tenían LSD y pastillas de éxtasis.

Después de seis meses de trabajo, el 25 de junio pasado se confiscó una encomienda con 25 mil dosis de LSD y 20 mil pastillas de éxtasis provenientes de España y se detuvo a 18 personas en distintos puntos del país. Según los investigadores, los paquetes llegaban desde Madrid y eran retirados por universitarios a cambio de 200 pesos.



Nadia Galan