SOCIEDAD PARQUE PATRICIOS Y BARRACAS

Por queja vecinal, la justicia frena obras en el sur porteño

Las obras mal realizadas en un estacionamiento subterráneo en Parque Patricios y una estación de bombeo cloacal en Barracas llevaron a un grupo de vecinos a presentar distintas acciones judiciales que terminaron obligando al Gobierno porteño a frenarlas, tras sufrir derrumbes de mampostería, roturas de vidrios y rajaduras en las viviendas colindantes.  
Desde hace unas semanas los vecinos del complejo de torres de Dean Funes 1770, en Parque Patricios, están en estado de alerta por el peligro que representa la construcción de un tercer subsuelo de cocheras en el conjunto edilicio. Vibraciones, rajaduras, mampostería caída y rotura de vidrios fueron algunas de las consecuencias que sufrieron los habitantes de la Torre 7, la más afectada, cuando un martillo neumático golpeó las estructuras del edificio de veinte pisos e hizo temblar sus cimientos.  
Los vecinos denunciaron los trabajos ante la Agencia Gubernamental de Control (AGC), que frenó la obra y clausuró el estacionamiento. La medida incluye vigilancia policial porque los dueños del estacionamiento determinaron seguir con la obra: “No les importó nada. Rompieron la faja y siguieron como si nada”, explicó Rubén García, consejero vecinal del complejo donde viven unas 2.500 personas.
En Barracas, por su parte, la instalación de una estación de bombeo cloacal subterránea de Aysa derivó en que la calle Santa María del Buen Ayre al 600 esté cerrada desde hace casi seis años y medio.
Según pudo averiguar PERFIL, la obra afectó las estructuras edilicias de las viviendas de esa cuadra al punto de producirse grietas y hundimientos de pisos. “Si la calle se abre al tránsito pueden producirse desmoronamientos. Presentamos un amparo con la Defensoría del Pueblo para que se determinen los daños y el riesgo para los vecinos”, señaló Silvina Rozados, una de las propietarias afectadas por la obra.



Claudio Corsalini