SOCIEDAD

Profesora denuncia que la echaron por "atea y abortista"

Julieta Arosteguy era docente de la Tecnicatura de Puericultura y Crianza de la Universidad de San Martín. Los motivos de su separación del cargo.

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Foto:bioetica.flacso.org.ar

Julieta Arosteguy es licenciada en filosofía, investigadora del Programa de Bioética de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) e integrante de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto. También era profesora adjunta de Bioética en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Era, porque -según denuncia- la institución la separó de su cargo por declararse "atea, feminista y abortista".

La docente de la Tecnicatura Universitaria de Puericultura y Crianza afirma que una alumna anónima grabó una de sus clases sin su consentimiento y la denunció ante la Fundación Lactancia y Maternidad (FUNDALAM), que dirige la carrera en convenio con UNSAM. Desde entonces, intentaron por todos los medios que dejara de dar clases.

"A mí me citaron las autoridades de FUNDALAM y me dijeron que no fuera más a dar clase. Como yo no dejé de ir, sino que por el contrario hice el reclamo en Rectorado, tuvieron que buscar una manera 'legal' de que no diera más clases", contó Arosteguy a Perfil.com.

"La manera 'legal' fue armar una cátedra paralela en la que inscribieron a todas mis alumnas, a cargo de una docente claramente católica, seleccionada a dedo, sin seguir ningún tipo de procedimiento, y siendo una medida totalmente excepcional, ya que no hay ni hubo nunca cátedras alternativas para ninguna otra materia de la carrera", agregó a través de un correo electrónico.

La licenciada en filosofía sostiene que su designación es "interina y no regular" y "termina el 31 de diciembre de este año y se renueva todos los años por un acto administrativo de la Universidad". "La Universidad Nacional de San Martín debería volver a designarme el año que viene. Sin embargo, dado que las designaciones se hacen a pedido de las autoridades de FUNDALAM, no tengo ninguna garantía de que se mantenga mi cargo", afirmó.

A través de su convenio con la Universidad, la Fundación maneja los aspectos académicos y administrativos de la carrera. Lo cual, según Arosteguy "es problemático, ya que, además de tercerizar la educación pública implica darle a organizaciones como FUNDALAM un poder inaceptable". "FUNDALAM está utilizando una institución estatal, pública, laica y gratuita, para imponer su propia agenda, claramente contraria a los derechos de las mujeres, de carácter confesional, y cobrando, además, cuotas exhorbitantes para otorgar un título que debiera ser gratuito", denunció.

La fundación “se mantuvo firme en su decisión de no dejarme entablar contacto con las alumnas, y como te explicaba, ha hecho todo lo que estuvo a su alcance para impedir que yo estuviera nuevamente al frente de mi curso. Lo primero que me dijeron en la reunión en la que pretendieron echarme es que era 'inadmisible que me presentara ante las alumnas como atea, feminista y abortista'. Cabe aclarar que yo no me presento en clase en esos términos, sino que fue la interpretación realizada por las autoridades de FUNDALAM, contrarias al acercamiento laico y plural que propongo en clase", explicó la docente a este portal.

"Sí soy atea, soy feminista y milito por la legalización del aborto, y también es cierto que lo digo en clase. No para imponer mi postura, sino como acto de honestidad intelectual que permite a las alumnas dimensionar desde donde hablo. Y me gustaría resaltar que yo empecé a dar aborto en clase a pedido de mis alumnos. Es un tema que se quiere debatir", completó.

Arosteguy considera que su separación de la cátedra representa "una censura inadmisible a la libertad de pensamiento, a la libertad de expresión y a la libertad de cátedra dentro en el marco de una universidad nacional. Involucra la tercerización de la educación pública en manos de sectores religiosos marcadamente intolerantes, y también cuestiones de precarización laboral. Lo sucedido afecta profundamente a la universidad pública, y a los valores de independencia, pluralidad y calidad científica que la sustentan", detalló.

La versión de UNSAM. Ante la consulta de Perfil.com, la Universidad respondió con un comunicado en el que afirma que la institución está "comprometida desde su creación con la justicia social, la igualdad y la inclusión". 

"Somos una casa de estudios pluralista, que siempre ha fomentado el debate de ideas y la libertad de cátedra. En virtud de los hechos que han tomado público conocimiento, que involucran a una docente de la institución, el Rector de la UNSAM ha ordenado en el mes de septiembre un proceso de información sumarial que se encuentra en curso, con el propósito de esclarecer los acontecimientos. Bajo ninguna circunstancia la UNSAM tolera ni tolerará actos de discriminación", completa el comunicado.

(*) De la redacción de Perfil.com.



Facundo Falduto (*)