SOCIEDAD MARIA Y DINA, CELEBRACION LUTERANA


“Queríamos mostrar que somos como todos”

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“Terminamos juntas por un error: la idea era presentarle alguien a una amiga, así que organicé una salida a la que fue Dina. ¿Quién hubiera dicho que iba a terminar casándome con ella?”, ríe María Comi. Un año después, Comi se casó con Dina Howlin en un rito protestante.
La Iglesia Dinamarquesa de Buenos Aires, de la rama luterana, es precursora en los casamientos religiosos igualitarios. En 2007, cuando la Ciudad de Buenos Aires aprobó la unión civil entre personas del mismo sexo, la Iglesia celebró la primera unión nupcial religiosa del país. “Para nosotros, el matrimonio no es uno de los sacramentos, pues no aparece así en la Biblia. Por eso, si el Estado lo habilita y las congregaciones de cada Iglesia lo aprueban en una asamblea, las parejas del mismo sexo pueden bendecir su amor ante Dios”, explica Sergio Ariel López, un pastor que oficia la consagración nupcial en esa iglesia.
“Empezamos pensando en que queríamos hijos. El proceso de adopción es más fácil estando casadas”, explica Howlin. “Fui a la iglesia en la que tomé la comunión como católica. Siempre tuve mucha fe en Dios y en Cristo, pero cuando vi que el cura iba a bendecir mi matrimonio por izquierda, me di cuenta de que quería abrirme a una religión que me respete por quién soy y qué elijo”, explica Comi, que siente que el luteranismo cuadraba con su visión religiosa.
“Tuvimos una hermosa ceremonia que abrió los ojos a mucha gente: que somos iguales, trabajamos, volvemos a casa con nuestra familia y que también amamos; que no nos hace falta marchar o cargar la bandera del orgullo”, concluye, y espera “que el camino se amplíe”.

G.B.