SOCIEDAD SUBMARINO ARA SAN JUAN

Quién es el "embajador nuclear" argentino que colaboró en la investigación

Rafael Grossi es experto en temas de seguridad nuclear y fue quien pensó en los instrumentos para dilucidar el caso del submarino desaparecido.

Embajador argentino en Austria, Rafael Grossi
Embajador argentino en Austria, Rafael Grossi Foto:Embajador argentino en Austria, Rafael Grossi

La Armada de la República Argentina confirmó este jueves, mediante su vocero Enrique Balbi, que -en sintonía con la "anomalía hidroacústica" que detectaron los hidrófonos estadounidenses- hubo un "evento violento, singular, anómalo, corto y no nuclear consistente con una explosión" ocurrido a las 10.51 del 15 de noviembre pasado, tres horas después de la última comunicación del submarino desaparecido ARA San Juan.

Quien acercó el dato fue la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (OTPCE), con sede en Viena, Austria. En la gestión colaboró el embajador argentino Rafael Grossi, reconocido por ser un "experto en temas de seguridad, desarme y no proliferación que ha representado a la República Argentina en todos los foros referidos a estos temas", según indica su descripción en Cancillería. Tal vez uno de los hombres que mejor conoce el sistema de organizaciones y tratados que regulan las armas nucleares en el mundo. 

Según pudo reconstruir Perfil, Grossi fue quien pensó en los instrumentos de esta organización para dilucidar el caso del ARA San Juan. Personalmente, requirió la ayuda de su director ejecutivo, Lassina Zerbo, un diplomático de Burkina Faso que el embajador argentino conoce personalmente desde hace años. Grossi se encontraba hoy en el CTBTO para servir de enlace con las autoridades argentinas a cargo del operativo internacional en el Atlántico Sur.

El embajador y ex titular del Grupo de Países Proveedores Nucleares estuvo muy cerca de ser el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) el año pasado, aunque la coincidencia con la carrera de Malcorra por la ONU lo dejó sin protagonismo para requerir el apoyo argentino ante una eventual candidatura.

En septiembre de 2015, el Gobierno nacional pasado anunció en Viena la postulación de Grossi como el representante no sólo de Argentina, sino de América Latina y del Caribe, regiones de las cuales recibió un apoyo contundente. Pero fue el japonés Amano, que lleva hasta ahora tres períodos consecutivos en el organismo, quien terminó quedándose con el cargo, por la falta de apoyo nacional a Grossi. 

En marzo del 2016, Macri dialogó en persona con Grossi y se mostró favorable con su postulación, pero rápidamente el entorno puso paños fríos por el temor de que las postulaciones en simultáneo de dos argentinos (Malcorra) pudieran provocar de manera contraproducente la caída de uno o de ambos, en sus respectivos objetivos.