SOCIEDAD 50 AñOS DE LA REVISTA

Reconocen a 'Todo es Historia' con la máxima distinción del Senado

Recibió la mención de honor Domingo Faustino Sarmiento por sus cincuenta años de trayectoria y su aporte a la cultura nacional.

La revista Todo es Historia recibió hoy la máxima distinción del Senado de la Nación.
La revista Todo es Historia recibió hoy la máxima distinción del Senado de la Nación. Foto:Cedoc

La revista Todo es Historia recibió hoy la máxima distinción del Senado de la Nación por su “aporte a mejorar la calidad de vida de sus semejantes, las instituciones y comunidades”. En el año en el que festeja sus cincuenta años de edición ininterrumpida, la revista de divulgación ideada por Félix Luna -y cuyo legado continúa una de sus hijas, Felicitas; junto a María Sáenz Quesada, entre otras personalidades de la divulgación histórica argentina- fue premiada con el mismo reconocimiento que, desde 2004, distingue a personalidades de la vida cultural, deportiva, académica y artística, entre otras disciplinas, como Magdalena Ruiz Guiñazú, Julio Bocca, Quino, Roberto Fontanarrosa, Adolfo Pérez Esquivel y Diego Armando Maradona, por sus aportes al país. 

Además de esta distinción, la revista viene recibiendo una serie de reconocimientos -como el premio Konex de Platino, entre otras- aunque su continuidad ha sido puesta en duda por la situación crítica de la industria gráfica y la baja en la circulación de varios medios impresos. 

“La revista Todo Es Historia se fundó en 1967, cuando la política estaba congelada por una dictadura militar, y ayudar a pensar y a entender el país desde los hechos pasados constituía un acto de civismo. Según dice María Sáenz Quesada, en una sociedad como la nuestra, signada por las discontinuidades y las rupturas, el secreto de su perduración se resume no sólo en la intención divulgadora de la revista, sino también en la personalidad de Félix Luna, su director y fundador”, dijo Felicitas Luna durante la ceremonia, encabezada por la vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti.

Luna, que murió en 2009, fue un abogado y periodista que, si bien no se recibió formalmente de historiador, “combinó olfato periodístico con buenas dosis de investigación sobre el pasado; pero se formó solo e intuitivamente en ese oficio”, recordó su hija Felicitas.