SOCIEDAD

Son cuatro los muertos por el rayo que cayó en la playa de Villa Gesell

Las historias de Priscila Ochoa, Agustín Irustia,Gabriel Rodríguez y Nicolás Ellena. El recuerdo y el dolor de sus familiares y amigos.

Foto:Cedoc.

Priscila estaba sacándose una foto cuando recibió la descarga. Era un verano más en Villa Gesell para la familia Ochoa. Era el balneario de la Costa que elegían para descansar y para que sus hijas se diviertan. Priscila Nicole Ochoa tenía 16 años y era prima e íntima amiga de Agustín Irustia, otro de los fallecidos. Ambos egresaron del mismo colegio en San Luis y compartían la pasión por el vóley.

“Primo, amigo de confianza, hermano! Como pasa el tiempo, pensar que hace un tiempo andábamos los dos de pañales, y ahora te egresaste de la secundaria. Terminó esta etapa de tu vida, te toca crecer, y no quiero, te quiero chico por siempre para seguir con nuestras locuras! Te amo primito, gracias por todo! Se nos viene Gesell!!!!”. Ese emotivo mensaje de Priscila a Agustín quedó registrado en Facebook.

Las dos familias viajaron desde San Luis hacia Villa Gesell y ambas hoy lamentan la tragedia que se cobró la vida de los jóvenes.

Priscila estaba en la etapa de iniciación deportiva, pero se destacaba en su grupo con muy buena performance, según declaró Tulio Lucero, ex árbitro nacional de vóley, al diario La República de San Luis.
El papá de Priscila, Fabián Ochoa, también dirigente del deporte, compartía juegos playeros con Agustín y su padre, Fabio Irustia (profesor de gimnasia, árbitro y entrenador de vóley), cuando cayó el rayo.

El gobernador de San Luis, Claudio Poggi, que se encontraba de vacaciones en Villa Gesell contó a PERFIL que en el momento de la tragedia Priscila se encontraba sobre la arena, delante de las carpas, junto a su madre, quien la estaba fotografiando.

Si bien fue socorrida de inmediato y trasladada al Hospital Illia, ubicado a tan sólo ocho cuadras del lugar del hecho, falleció ayer por la mañana luego de sufrir un paro cardiorrespiratorio.
En tanto, Salma Ochoa, su hermana de 11 años, fue trasladada durante la noche del jueves a un hospital de Mar del Plata, donde evoluciona de manera favorable.

Gabriel ahorró todo el año para ir a la playa. “Un chico bárbaro, muy trabajador y muy querido por todos”, así lo definió Norma De Lío, intendenta interina de Henderson y quien además fue docente de Gabriel Rodríguez, el joven de 20 años que falleció por el impacto del rayo mientras andaba en cuatriciclo.

Gabriel era hijo único y había egresado el mes pasado del colegio Nacional de Henderson, aunque con algunas materias pendientes.

Su mamá es maestra rural y su papá, tornero. Con esfuerzo, Gabriel había conseguido trabajo hace un año en el boliche del pueblo, Planet, y había ahorrado todo el año para poder viajar con sus amigos a la costa.

El joven tenía muchas expectativas por viajar a Villa Gesell debido a que era la primera salida en la que podía combinar amigos, playa y descanso.

En Henderson no sólo era conocido por trabajar en una discoteca, sino porque tenía una pasión muy fuerte por los “fierros” y en sus tiempos libres le gustaba andar en moto con su novia, Macarena. Era hincha fanático de Boca y sus amigos lo llamaban Gabito.

Llegado a Villa Gesell el miércoles pasado, había pasado todo el día en la playa. Estaba feliz y sus amigos también. El jueves falleció calcinado bajo una de las carpas blancas del balneario Afrika, en 123 y la playa.

Uno de los amigos de Gabriel, Rafael Viñuela, relató a los medios lo sucedido: “Nos habíamos refugiado dentro de una carpa para guarecernos de la tormenta, cuando sentimos una explosión y luego vi a mi amigo tirado. Escuchamos una explosión muy fuerte”, dijo.

Y agregó: “No tenía idea de lo que pasaba. Lo vi como desmayado y con el brazo quemado, salí corriendo a buscar un médico y cuando llegaron nos dijeron que había muerto en el acto”, se lamentó.

Henderson, una localidad de poco más de 8 mil habitantes, es pura conmoción. Allí, un torneo de fútbol programado fue suspendido para acompañar el difícil momento de la familia Rodríguez

Agustín murió jugando al fútbol. Agustín Irustia, de 17 años, y oriundo de San Luis, es otro de los chicos que fallecieron por la caída del rayo.

Mientras jugaba a la pelota con amigos, el clima fue cambiando: una nube negra tapó el sol y pese a una lluvia leve, tanto el joven como otros bañistas permanecían en la playa, cerca de las carpas. Pero cerca de las 16.45 un rayo fulminante alcanzó a Agustín, que de inmediato perdió la vida.

El adolescente era egresado del colegio Cristo Rey y tenía sus sueños deportivos y profesionales en el vóley.

Agustín pertenecía al plantel del club Lafinur y jugaba en la Selección de San Luis, que terminó cuarta en los Binacionales. Incluso había recibido la mención al mejor jugador de vóley local en la Fiesta del Deporte 2013. Sus amigos y colegas deportivos lo recuerdan en las redes sociales como un “ídolo”.  “Genio, ídolo del voley”.

Su padre Fabio, su mamá Mariana y su hermano Santiago, de 9 años, también se encontraban cerca de la carpa donde impactó el rayo. Todos sufrieron lesiones distintas, pero están fuera de peligro

Nicolás, estudiante de Ingeniería. La conmoción por la tragedia golpea no sólo a Villa Gesell, sino a distintas provincias y localidades donde las jóvenes víctimas eran conocidas. Es el caso de Nicolás Ellena, que si bien había nacido en 9 de Julio, al noroeste de la provincia de Buenos Aires, actualmente vivía en La Plata.

Según varios medios periodísticos de 9 de Julio, la ciudad está consternada tras conocerse la noticia de su muerte. El joven se encontraba de vacaciones en Villa Gesell junto a su familia, su novia y un grupo de amigos.

Nicolás tenía 19 años, y al igual que Agustín Irustia y Priscila Ochoa le encantaba el vóley. Jugó de forma amateur en el club Azul Vóley y luego, al instalarse en La Plata, pasó al equipo Universitario.
Ellena estudiaba en la Universidad Tecnológica local, donde cursaba el tercer año de Ingeniería Civil y por su buen desempeño fue premiado con una beca de investigación en el LEMaC, centro dedicado a las investigaciones viales.

El ingeniero e investigador Luis Ricci, docente del LEMac, recordó a Nicolás como una persona “sumamente colaborador en sus actividades".

 

(*) Desde Villa Gesell



Gisela Nicosia (*)