SOCIEDAD POLEMICA EN LA COMUNIDAD MEDICA

“Soy médico y hace dos años el cannabis es mi remedio”

Luis Oliva es clínico y homeópata. Utiliza marihuana para tratarse un glaucoma. Otros colegas cuestionan el uso de esta sustancia y afirman que aún no hay estudios serios.

“Hace dos años que consumo cannabis, es mi remedio y lo defiendo”, dice Luis Oliva,  médico clínico y homeópata. A los 55 años le diagnosticaron un glaucoma. Después de realizar tratamientos médicos tradicionales y alternativos, mejoró temporariamente. Pero al agravarse los síntomas, una profesional española, investigadora de terapias naturales, le recomendó que consuma el cannabis en aceite, un preparado que se realiza con la planta. “Comencé a investigar y encontré muchos casos de pacientes europeos. Lo hablé con mi familia y si bien les resultó extraño, vieron los resultados y no dudan que me hizo bien”, explica a PERFIL

Sobre los cuestionamientos de los colegas, Oliva les señala que es una sustancia con propiedades beneficiosas para determinados casos y que deben “fomentarse más investigaciones”.

“Es un comienzo, se deben analizar sus beneficios en profundidad e informarnos más sobre la planta. Quitarle el mote de droga, desde el aspecto negativo y aprovechar sus cualidades”, sostiene. Así fue como decidió sumarse al Movimiento por el Cannabis Libre (Mocali), compuesto por agrupaciones y activistas de todo el país que realizan de manera itinerante conferencias para la difusión del cannabis medicinal e industrial bajo el nombre “Cannamed”.

Gastón Durana, coordinador de Mocali, prepara cápsulas con semillas de marihuana, que él mismo cultiva para entregar a personas que desean acercarse a una medicina natural.

Sin embargo, muchos colegas cuestionan el uso médico de esta sustancia. Para Carlos Damín, profesor de la cátedra de Toxicología de la Facultad de Medicina y director de FundarTox, si bien es cierto que existen componentes del THC con propiedades terapéuticas, hay otros medicamentos más potentes para cada diagnóstico.

“No hay evidencia clara para utilizar el cannabis, y no hay investigación clínica seria. Sólo en lugares como Uruguay y Holanda, donde está legalizada, se puede estudiar la sustancia”, explica Damín.

Además, el toxicólogo sostiene que existen medicamentos analizados y controlados que garantizan los resultados de su consumo. En el caso del uso de cannabis en formato de pomada, aceite o extracto, no existe revisión médica y debería ser autorizado por los distintos Ministerios de Salud correspondientes. “En lo personal estoy en desacuerdo con que se utilice para fines terapéuticos porque no está avalado por nadie”, aclara.



Gisela Nicosia