SOCIEDAD ESCAPE DE GAS Y EXPLOSION

Todavía quedan diez internados, uno con pronóstico reservado

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Foto:Télam

A cuatro días de la explosión del edificio de la calle Salta 2141 diez personas continúan internadas en distintos centros médicos de la ciudad de Rosario, una de ellas con pronóstico reservado. El secretario de Salud Pública del municipio, Leonardo Caruana, consignó que la mayoría de los heridos evoluciona en forma favorable. Anoche se le dio de alta a una persona.

Embarazada. Alicia Baquero repite el gesto típico de toda mujer embarazada: no deja de acariciar su panza mientras relata todo lo que vivió en estos días. Está de seis meses, a la espera del nacimiento de su primer hijo, que será un varón. Pero Alicia no es una embarazada más. Ella logró sobrevivir a la terrible explosión del edificio de la calle Salta 2141 en Rosario, que hasta el cierre de esta edición dejó un saldo de 15 muertos.  

Ella es contadora, tiene 31 años y hace tres que está casada con Alejandro, un ingeniero mecánico nacido en Avellaneda, Santa Fe. Ellos vivían en el quinto piso del edificio. El día del accidente estaba sola en la casa, porque Alejandro se encontraba fuera de Rosario por motivos de trabajo. No recuerda exactamente qué estaba haciendo en el momento de la explosión, sí que pudo salir de su departamento sola y que un taxista que pasaba por el lugar fue el que la rescató. A pesar de que sigue con mucho dolor, y sobre todo mucha angustia por los vecinos fallecidos a los que conocía y quería mucho, su estado de salud mejora. Ya salió de terapia intensiva y ahora está en una sala común. Tiene fracturadas dos vértebras y un dedo, un corte en la cabeza y recibió un fuerte golpe en la mandíbula. “Lo que más me alivia es que mi bebito esté bien”, dice, mientras se toca la panza.

En la ventana.Anahí Salvatore tiene 49 años. Ella es la mujer que en plena explosión del edificio pedía ayuda desesperada, a los gritos, colgada de una ventana. “Todo a mi alrededor era fuego y derrumbe. Estaba todo muy caliente, parecía un horno”, recuerda a más de cuatro días de la tragedia. Estuvo internada y tras recibir el alta dialogó con PERFIL.

En la mañana del martes había hablado varias veces con Daniel, su marido. Estaba preocupada porque sentía mucho olor a gas y ruidos extraños en el edificio. “Le dije que creía que no era normal y a los cinco minutos vino la explosión”, asegura Salvatore.



Agustín Gulman / G.N. desde Rosario