SOCIEDAD A PEDIDO DE LA FUERZA BRASILEÑA

Tunante II: dos familiares viajaron para reconocer los objetos hallados

A 52 días del naufragio de los cuatro argentinos en el velero Tunante II, sus familiares viajaron el jueves por la noche a Brasil para reconocer las pertenencias encontradas y regresaron ayer por la tarde al país.

Se trata de Giovanna Benozzi y Luana Morales, hijas de los tripulantes Jorge y Horacio, quienes se reunieron con el Comando de Operaciones Navales de la Marina de Brasil. La sumatoria de más imágenes satelitales que podrían tratarse del velero y los restos de una balsa salvavidas con documentación de uno de los navegantes aumentaron las expectativas, y todavía se esperan noticias sobre los argentinos perdidos.

Este miércoles el Ministerio de Defensa confirmó que la Marina de Brasil realiza pericias sobre la balsa salvavidas del Tunante. El hallazgo de la misma, realizado el martes de esta semana por el barco pesquero Kopesca I,  a 200 millas náuticas al este de Tramandaí, Brasil, motivó que la Armada Argentina sumara a la corbeta ARA Parker para intensificar el rastrillaje en el área.

“Viajamos para saber qué sucedió con la balsa. Las hipótesis de que la hayan estado usando o que la hayan tenido abierta al lado del velero no se descarta. Puede ser que hayan enviado un mensaje. Queremos saber más detalles y presunciones”, explicó Giovanna Benozzi, hija del oftalmólogo perdido.

La imagen satelital detectada el 28 de septiembre –que indicó la ubicación aproximada del Tunante II– coincide con la zona donde se halló la balsa. “Seguimos sin tener indicio de un velero hundido, y además hay gran cantidad de imágenes para analizar aún. La esperanza de encontrarlos vivos la mantenemos”, agregó la hija de Benozzi.

Por su parte, el vocero de la Armada, capitán de fragata Enrique Balbi, aseguró en declaraciones radiales que “existe un manual de procedimientos de cómo se busca un caso así. Las fotos satelitales pueden ser una herramienta más que puede ser complementaria, pero no la principal”.

Mientras tanto, amigos y miles de voluntarios continúan verificando imágenes en sus computadoras para aportar nuevas coordenadas mediante las redes sociales.



Gisela Nicosia