SOCIEDAD TRES CRIMENES EN DIEZ MESES

Una familia marcada a sangre por la guerra narco en Rosario

El Pollo está preso acusado de matar al líder de Los Monos. Su padre y dos de sus hermanos fueron asesinados. Habla la madre del clan.

Foto:Cedoc.

El mensaje llegó sin distorsiones a los Bassi: “Nos están matando como a perros”, dice Victoria Orellana, viuda de Luis Bassi, acribillado el martes en la puerta de su remisería de Villa Gobernador Gálvez. “Somos víctimas de un plan sistemático para hacernos desaparecer”, anuncia tras el homicidio del tercer integrante de su familia, en medio de una presunta venganza narco. En diciembre y febrero pasados mataron a dos de los seis hijos del matrimonio.

Tras el crimen de su marido, la mujer habló con PERFIL. “Con mi marido tocamos todas las puertas. Pedimos protección y nos mandaron muerte. Y ahora seguimos desprotegidos. Esto es una zona liberada. Tenemos miedo. Recién cuando nos maten a todos van a buscar la verdad”, dice con una mezcla de desesperación, dolor y bronca. Seis meses atrás, los Bassi habían pedido custodia policial, pero no obtuvieron respuesta.

El temor no es infundado. El 31 de diciembre pasado mataron a Leonardo Bassi, uno de los hijos de la pareja, cuando trabajaba en el taller mecánico ubicado al lado de la remisería “Cinco Estrellas”, en Chile y 20 de Junio. Lo mismo ocurrió el 12 de febrero de este año cuando asesinaron a su hermano Maximiliano. Al primero lo alcanzaron seis disparos, al segundo tres. Al jefe de familia lo eliminaron con siete plomos que dejaron diez orificios en su cuerpo. En los tres casos, los asesinos usaron pistolas 9 milímetros.

La familia Bassi parece ser blanco de una venganza narco que comenzó con el homicidio de Claudio “Pájaro” Cantero, el mítico líder de Los Monos, ocurrido el 26 de mayo de 2013.

Para la Justicia y para el clan al que se le atribuyen varias muertes ligadas al control del territorio, el crimen de Cantero habría sido planeado por el hijo del remisero.

Se trata de Luis “Pollo” Bassi, el ex líder de la barra brava de Newell’s actualmente preso en una cárcel de Entre Ríos por ese homicidio y el de Juan Pablo Colazo, otro hombre vinculado al narcotráfico de Villa Gobernador Gálvez.

Allegados a la causa señalaron a PERFIL que el Pollo Bassi sería jefe de una banda contraria a Los Monos y que el móvil del homicidio del “Pájaro” sería el control del territorio.

Luis (hijo) y Maximiliano, además, habían sido procesados como “probables coautores del delito de amenazas calificadas por el uso de armas” contra Colazo. En cambio, Leonardo Bassi no tenía antecedentes.

“Los están matando de a uno y el Estado no hace nada”, dice a PERFIL el abogado de la familia, Enrique García Arqueola. “Esto no es ninguna fantasía, es real. Ya van tres muertos. Desde hace un año vienen recibiendo amenazas. Conviven con el miedo. Dijeron que los iban a matar a todos y secuestrar a los hijos y lo están haciendo”, se alarma el abogado que, a la vez, denuncia que las causas por los homicidios de Leonardo y Maximiliano “están huérfanas, no hay siquiera líneas de investigación”.

Pese a que su familia aparece vinculada al narcotráfico en Rosario, Orellana lo niega con énfasis: “Nos ponen un cartel que no tenemos”. El abogado del Pollo Bassi, Fernando Sirio, la respalda: “No podemos hablar de una guerra porque acá no hay dos bandas enfrentadas sino una desaparición sistemática de una familia. Los están aniquilando. Lo que está pasando es una venganza desmedida, sin límite. De un lado, matan y matan y el origen es muy claro: el crimen del Pájaro Cantero”. Arqueola reveló que tras el crimen de Leonardo, las autoridades del Ministerio de Seguridad de la provincia le aconsejaron a la familia dejar Santa Fe. Orellana se niega. “¿Por qué nos vamos a ir si nosotros no hicimos nada”.

“¿Sabés qué es esto?”, pregunta la viuda y se responde: “Esto es un mensaje para el gobernador, les están mostrando quién manda acá. Se están limpiando el traste con nosotros. Y en el medio está mi familia, a la que están matando gratis”.

Luis Bassi (padre) era un hombre con una actividad social importante. Había sido chofer del intendente de la ciudad, tenía voz gremial y se había postulado a la jefatura comunal. “Su personalidad era como la de un toro”, dicen quienes lo conocieron.

El jueves Gendarmería encontró un auto incendiado que podría haber sido utilizado en el crimen del remisero. El fiscal Florentino Malaponte espera el resultado de las pericias al vehículo y estudia cámaras de seguridad cercanas al lugar donde balearon al padre del “Pollo” Bassi.



Cecilia Di Lodovico