SOCIEDAD MILES DE JOVENES SE SUMARON A LA 39ª EDICION

Una multitud participó de la procesión

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“Es un día de fiesta, creéme”, le decía ayer por celular una mujer a una amiga para describir en pocas palabras lo que sucedía en el barrio de Liniers, en la iglesia de San Cayetano, punto de partida de la peregrinación a la Basílica de Luján.
En un año donde nombraron a Jorge Bergoglio como papa, se evidenció el despertar cristiano con una multitudinaria presencia de fieles de todas las edades. Según los organizadores, desde las 15 la ruta se mantuvo sin espacios vacíos entre los caminantes.
Fue la 39ª edición y llevó el lema “Madre, cuidá la fe de tu pueblo que camina”.
Desde temprano, la cuadra del templo estaba revolucionada. Se instalaron puestos donde se les brindaban frutas, como bananas  y naranjas, a los feligreses y también se entregaban alfajores, botellas de agua y barras de cereal. Cerca del centro de atención al peregrino se podía encontrar todo tipo de negocio de venta ambulante: banderas con la imagen de la Virgen y el Papa, bastones con la imagen de Francisco, cuadros, estampitas e imágenes.
El “fenómeno papal” se respira en cada tramo del recorrido. “Francisco nos habla y lo escuchamos. Necesitamos renovar nuestra esperanza y él renovó nuestra fe. Transitar la procesión año tras año es una experiencia única e iluminadora”, dice Marta Rodríguez, que pese a que camina con bastón, realizó su peregrinación número ocho.

Dentro de la iglesia de San Cayetano se generaron largas colas para acercarse a la imagen de la Virgen, como también para acceder a los piletones de agua bendita. Algunos fieles se mojaban las rodillas, en deseo de que nada fallara en la peregrinación. Asimismo, se improvisaron confesionarios y colaboraron seminaristas en la atención al creyente.
En paralelo, sobre la cuadra de la Catedral de Morón, se aplaudió a cada carro religioso que exhibía imágenes santas. La gente caminaba y coreaba canciones en honor a la Virgen pero el coro de voces se acrecentaba cuando se escuchaba el tema La cumbia peregrina, del grupo Los Puntos Cardenales, del programa Sin codificar. Los jóvenes se contagiaban con el estribillo: “Francisco primero, te quiere el mundo entero, por derecho divino, el Papa es argentino”.
Entre los caminantes también se podía ver un grupo que llevaba un cartel en reclamo de justicia por la tragedia de Once, en el que citan una frase mencionada por Bergoglio en el acto de aniversario del accidente: “Hay responsables irresponsables que no cumplieron con su deber”.
La procesión fue larga, multitudinaria y diversa. En un trayecto de 65 kilómetros hacia Luján, que demora en promedio unas 19 horas, se puede vivir varias experiencias, donde las emociones no dejan de estar presentes. Hoy será la misa oficiada por el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Mario Poli, a las siete.



G.N.